La tarea de llevar adelante las más de cien obras que requiere el Plan para revitalizar la que describen como una de las salas “más grandes y más lindas del mundo”, está a cargo de el arquitecto Arrese, Director de Infraestructura del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; la arquitecta Sonia Terreno, Coordinadora General del Master Plan, y el arquitecto Claudio Dorado, Coordinador General de Obras; bajo la supervisión de la Comisión Nacional de Monumentos.
Antecedentes El teatro tuvo una ampliación en 1939. En esa primera intervención, explica la arquitecta Terreno, se decidió hacer un taller de escenografía subterráneo. Bajo parte de la plazoleta que da a Viamonte se excavó un túnel y por montacargas se salía directo al escenario.

Posteriormente se realizó una segunda intervención, también subterránea, entre 1968 y 1972m a cargo del arquitecto Roberto Álvarez, en la que se agregaron 15.000 metros cuadrados bajo la Avenida 9 de julio, con un criterio que fue conservador, porque lo que se agregó fue bajo tierra.
Sobre estas bases fijaron las premisas de la nueva intervención “Al poner en marcha el Master, continua, nosotros tomamos ésa como primera premisa: respetar la acústica a rajatabla, no ponerla en riesgo ni minimamente. La segunda, que nuestra intervención también fuera silenciosa en materia de volúmenes, rescatar el teatro sin agregarle metros. La tercera fue cumplir lo que nos pidió el Gobierno, que fuera una intervención a teatro abierto. Es decir, que a este único proyecto hubo que partirlo en noventa o cien pequeñas obras para minimizar el período de cierre, y siempre trabajar de afuera hacia adentro. Primero sanearlo por fuerza y luego ir a cada vez más hacia el corazón del Teatro, que es lo que estamos haciendo”
Los vitrales Una operación aparte fue la de restaurar los vitrales, lo que permitió volver a dar luz natural al foyer. Ya están terminados los vitrales laterales. “En este momento, dice la arquitecta Terreno, hemos desarmado totalmente la cúpula, que ha colgado un andamio para que el público pueda entrar igualmente a la sala y hemos armado un taller de restauración de vitrales en el subsuelo de manera que se pudiera cambiar toda la emplomadura.
Ha sido todo un desafío tecnológico colgar un andamio a esa altura para que el público no notara nada y se pudiera trabajar en la cúpula.”
“Se ha hecho con mucha prolijidad, puntualiza Arrese. En general, todas las piezas son las originales, pero en algunos casos hubo que reponer. Si uno sube al techo y ve el reverso, observa que la pieza nueva tiene un sello que dice: colocado en el año 2001 por tal persona “Lo que no es original está identificado”
La Obra

El cronograma del Plan se pensó en tres módulos o etapas, de las que la primera, de 2001 a 2003, fue de relevamiento, diagnóstico y primera obras; de 2004 a 2005, pliegos de licitación y comienzo de las obras internas; de 2006 a 2008, intervención en el foyer, la sala y el escenario.
La primera etapa comenzó cubriendo una falta importante y casi increíble: el Teatro Colón no tenía planos. El equipo del Master Plan los realizó, y, al mismo tiempo, diagnosticó las necesidades del edificio: las primeras obras se pusieron en marcha.
En la segunda etapa, se armaron los proyectos, se licitó y s encararon todas las obras da teatro abierto, que incluyen, entre otras, la impermeabilización del edificio, la optimización de los sistemas de agua fría y caliente, el sistema de control de incendios, la restauración de los vitrales y la renovación del Pasaje de los carruajes, donde ya funciona la nueva boletería.
Objetivos • Ampliación de calidad y cantidad de la oferta de espectáculos musicales.
• Mejora de los servicios para público, empleados y artistas.
• Puesta en valor y conservación de su patrimonio edilicio.
• Actualización tecnológica del escenario y las instalaciones.
• Refuncionalización y optimización del edificio existente.
• Jerarquización del emplazamiento urbano.
• Optimización del gasto público.
Tercera etapa (algunas de las obras de remodelación) • Retirada de los textiles, las butacas irán a los talleres y también comienza la restauración en el interior de los palcos y en los frentes de estos. De otro lado, se hará la restauración de la planta baja de la sala y de toda la parte decorativa.
• Hay otra reforma muy importante, la escenotécnica: el reacondicionamiento de toda la maquinaria, el sistema de suspensión y la protección contra fuego. Ya se está trabajando en gran parte de esto.
• Se ampliará y rectificará el túnel que vincula el taller de escenografía con el escenario.
• Se trata de conservar toda la aparte textil de la sala, todo lo que se pueda ganar y en calida de control del fuego. Los nuevos terciopelos tendrán la calidad y el gramaje de los actuales pero serán incombustibles.
En total son más de cien las obras que permitirán que el Teatro renazca siendo el mismo.
Más información sobre el Teatro Colón: www.teatrocolon.org.ar