Profesionales argentinos pusieron en la mesa varios casos argentinos como el de Ushuaia, donde se han demolido varias edificaciones que responden a las características arquitectónicas típicas de la isla y hacen a su identidad.
Otro caso planteado fue el del complejo jesuítico de Córdoba, declarado patrimonio de la humanidad . Josefina Piana, directora de Patrimonio Cultural de esa provincia, comentó que desde la declaración internacional, el turismo que visita el complejo pasó de 189.000 personas en 2000, a 821.326, el año pasado.
Una de las figuras destacadas del encuentro fue el especialista francés Bernard Morucci, quien resaltó la importancia de los medios de comunicación y de la educación para el buen mantenimiento y la difusión del patrimonio.