A comienzos del mes, la aerolínea irlandesa comenzó a cancelar y reembolsar alrededor de 450 reservas por día realizadas por agencias de boletos en internet, conocidas como raspadoras de pantalla, que vendían los pasajes a precios inflados.
La firma también dijo que los raspadores de pantalla reducían la velocidad de su sitio de internet, lo que complicaba las reservas de sus clientes normales y violaba sus términos y condiciones, sus garantías de precios y sus derechos de autor.