Existen destinos en el mundo que se destacan por una mentalidad más abierta. Son lugares en los que la gente vive sin prejuicios y todos pueden sentirse en plena libertad. Así es la isla de Mykonos, un destino que se ha ido convirtiendo en la meca del turismo gay.
Mykonos es una isla paradisíaca del Mar Egeo perteneciente a las Cícladas. La isla tiene todas las características necesarias para ser un destino gay friendly muy recomendado por su belleza y el trato con el viajero.
Sus playas de arenas doradas se caracterizan por sus aguas cristalinas y templadas, ideales para descansar bajo el sol. En la costa sur están las mejores playas, al reparo de los vientos. Ornos, Platis Gialos y Psarou son muy famosas y por lo tanto, muy concurridas.
Más populares aún son las playas Paradise y Super Paradise, conocidas por las fiestas y celebraciones que se organizan en la costa. Si Paradise te parece muy alborotada, podés dar un paseo por Paranga, una playa cercana que promete diversión en una dosis más pequeña. Una de las preferidas es Elia, de arenas casi blancas y amplia costa, y su hermana Agrari. Está en el top de las playas gay friendly, pero puede resultar un poco abrumadora por la cantidad de gente que se reúne allí: está siempre repleta. La playa Lia, por otra parte, cumple con el sueño de una tarde divertida, con deck de madera, restaurante, música, copas y cocina italiana. Las aguas de Lia son de color esmeralda, con arena gruesa.
Las playas del norte de la isla suelen ser más tranquilas. Fokos, por ejemplo, está lo suficientemente lejos de cualquier pueblo o ciudad para permanecer casi virgen. La playa Ftelia es un destino para el relax, pero no tiene una oferta muy variada en alojamientos: sólo casas y resorts exclusivos. Kapari está al sur, mirando hacia Delos. Es un sitio perfecto para nadar y pasar una tarde pacífica en la playa. Para los que buscan practicar deportes, las playas de Kalafatis y Agia Anna ofrecen prácticas de windsurf y buceo. Si practicas surf, debes visitar Panormos.
Si la noche recién cae y preferís empezar con unas copas, podés visitar los cafés y bares con buen ambiente al lado de la playa. Hay cientos y la oferta es la misma: música lounge, tragos, gente y vista panorámica. Todo para prepararse antes de explotar la noche. Otros bares recomendados son Castro Gay Bar, con vista al mar y música clásica, el Gay Bar Elysium (un verdadera ícono del turismo gay en la isla), Montparnasse Gay Bar (un clásico desde 1983), Mantos y Pierros, donde la fiesta no para.
No te pierdas Delas, un tesoro arqueológico a pocos kilómetros de Mykonos. Es un paseo para realizar en uno o dos días y de paso, conocer un poco sobre la historia de la Grecia Antigua, ver las ruinas del Santuario de Apolo, monumentos, santuarios y mosaicos de todas las épocas griegas más celebres. Si visitás Mykonos para los meses de julio, agosto y septiembre, podrás presenciar algunos festejos locales, como el Festival de Panagia Ekatontapiliani, o la Fiesta de Agios Ioannis, dentro del castillo de Kastro.
Mykonos es un verdadero paraíso para los amantes de la vida y la diversión. Planea un viaje diferente en uno de los tesoros del Egeo.