Es innegable la influencia de la masonería en el nacimiento y desarrollo de los estados modernos, no sólo a nivel político sino también en el terreno socio-cultural. Los valores masónicos, transmitidos a los miembros de la Orden a través de su simbolismo y sus rituales, han sido la base del progreso de las naciones, principalmente durante el siglo XIX y primeras décadas del siglo XX. Este es el caso de la Argentina, que gracias al accionar de sus catorce presidentes, miembros de la masonería, otorgaron leyes fundamentales para el progreso nacional, tales como la de laicización de los cementerios, del matrimonio civil, la ley 1420, de educación laica, gratuita y obligatoria, y la creación de instituciones atentas al crecimiento y dignificación de la población, tales como la Cruz Roja Argentina.
Pero las huellas masónicas no se encuentran solamente en el accionar antedicho de sus miembros, sino que además se pueden observar en la iconografía presente en la arquitectura monumental y funeraria, tanto de la ciudad de Buenos Aires como en otros centros poblacionales del interior del país. En sus “decoraciones”, generalmente llevadas a cabo por arquitectos, pintores y escultores miembros de la Orden, se han utilizado símbolos empleados tradicionalmente por la masonería. La decodificación simbólica de los ornatos relevados por medio de la sintaxis característica que empleaban los antiguos masones, permiten comprender que dicha “decoración” no es el reflejo del estilo imperante de una época, sino que encierra un verdadero mensaje simbólico. Es necesario remarcar que dichos símbolos deben ser contemplados como la cristalización, en forma tangible, del patrimonio intangible de la Orden Masónica. No se debe olvidar que la masonería se desarrolla como escuela filosófica y emplea alegorías y simbología, cuyos adeptos deben interpretar simbólicamente (como en toda escuela iniciática), transmitiendo también sus enseñanzas por medio del ritual. Dichos símbolos que encierran, sin duda alguna, un Verdadero Mensaje de lectura reservada a los Verdaderos Iniciados (los masones) los ha convertido en un verdadero tratado filosófico y principio moral, base de toda preparación que aspira recibir el hombre cuya meta primordial es la evolución moral y espiritual.
Dentro de los ejemplos de decoración con simbolismo masónico, en la arquitectura monumental, encontrados en un primer relevamiento simbólico/documental en la ciudad de Buenos Aires, podemos mencionar, a la fecha, las sedes de dos de los tres poderes fundamentales de la organización del estado, a saber, la Casa Rosada (edificio del Gobierno Nacional) y el Palacio Legislativo, y el ex edificio del Diario La Prensa, uno de los diarios más importantes a finales del siglo XIX en nuestro país, actual sede del Ministerio de Cultura del GCBA.
Respecto a las huellas de la decoración simbólica encontrada en la arquitectura funeraria, dentro de la ciudad de Bs. As., podemos mencionar el Cementerio de la Recoleta, tercer Cementerio Patrimonial, en el ámbito mundial, junto al Père Lachaise de París, y el Staglieno de Génova. En los frentes de sus bóvedas más representativas se observan símbolos masónicos, corroborándose que los propietarios de dichos sepulcros pertenecieron, en su gran mayoría, a las filas de la Masonería Argentina. De igual modo, podemos mencionar sepulcros en el Cementerio de la Chacarita, y otros cementerios del interior del país. Gracias al intercambio de información con otros investigadores latinoamericanos, se han hallado, a la fecha, similares características en necrópolis de Uruguay, Chile, Colombia y Cuba.
Así como se puede observar, prima facie, un paralelismo existente entre la influencia masónica en la arquitectura funeraria argentina y latinoamericana, mi tesis apunta demostrar, en un futuro, que la arquitectura monumental latinoamericana debe presentar similares características que en la República Argentina.
Prof. Lic. Andrea M. Romandetti Dasso.