Las historias que narran los libros no son solamente el resultado de la imaginación del escritor. Muchas de ellas son producto de sus vivencias. Recuerdos de lugares, aromas, momentos, personajes... Así como tras una charla y un buen café se gestaron maravillosas ideas, cada rincón de Buenos Aires contagió, y se dejó contagiar, de ese aire bohemio literario.
La producción y demanda de libros ha sido un punto esencial. Famosa por sus librerías, Buenos Aires conserva todavía, algunos rincones donde leer sigue siendo uno de los grandes placeres de la vida.
Toda ciudad tiene su zona de librerías, pero hubo algunas en Buenos Aires, que hasta no hace mucho tiempo le dieron fama de intelectual y bohemia a la más emblemática de sus calles, la Avenida Corrientes.
Entre una de las tantas anécdotas que guardan estos locales, tan llenos de libros que se muestran y se esconden, cuentan que Umberto Eco, basó su novela “En el nombre de la rosa”, en una antigua obra del medio evo comprada aquí, en una de las tantas librerías de Buenos Aires.
Y es conocido el comentario de que muchos viajeros vienen a buscar entre los estantes repletos de libros, algunos, difíciles de encontrar por su antigüedad en otras partes del mundo.
Pero si bien librerías hay en muchas calles y avenidas de todos los barrios de Buenos Aires, comentaremos la historia desde un principio y proponemos una recorrida por algunas de ellas, que apuestan a la calidad de sus textos y la calidez de sus libreros.
De otro lado, y como preámbulo a nuestro siguiente especial, Buenos Aires y sus barrios, veremos como estos lugares han sido una adecuada sintonía de creación para varios autores.
La Librería de Ávila (Esquina de Bolívar y Alsina)

Ubicada en las antiguas calles Potosí y Universidad (hoy Bolívar y Alsina), esta librería se convirtió en la primera de Buenos Aires. Cuenta su historia que a finales del 1700, criollos conspiradores gestaban el nacimiento de la patria y se daban cita en este lugar, que antiguamente era la botica del Colegio San Carlos.
Un siglo después se la asignó popularmente el nombre de Librería del Colegio, y es el único comercio que se mantiene en el mismo lugar y con el mismo rubro desde la época de la Colonia. Pieza clave para la cultura del país.
En sus dos plantas se puede encontrar todo un universo literario. Ofrece una gran variedad de libros antiguos y únicos en temas indígenas, historia argentina y americana, antropología, lingüística, temas sobre Buenos Aires, tango, folklore y Patagonia, literatura en general y todas las novedades.
Librería Gandhi (Corrientes 1743) Elvio Vitali la trajo de México, donde estuvo exiliado, y la instaló en Barrio Norte. Esta librería especializada en ciencias sociales se mudó primero a Montevideo al 400, luego al espacio del viejo cine Lorraine y finalmente se quedó en Corrientes y Callao, un local con gran calidez a pesar de sus grises de metal y cemento. Tal vez se deba a la atención de su gente en el bar del primer piso, frecuentado por intelectuales, escritores y periodistas, tal vez sea por saber dar consejos al cliente sin ser invasivos, que haga que se sienta como un lugar especial.
El Ateneo Grand Splendid (Av. Santa Fe 1860)

Dos columnas enmarcan la alfombra que lleva el logo de El Ateneo. La megalibrería que ocupa 400 metros cuadrados de la planta baja, el primer piso y el subuelo del edificio de estilo ecléctico que en 1919 Max Glucksman inauguró como sala de espectáculos, donde cantó Carlos Gardel y funcionó el Cine Splendid, hoy se puede comprar libros, revisarlos en los salones de lectura y asistir a sus presentaciones en el bar interior La Imprenta. Los vendedores tienen áreas de atención. Arriba las computadoras permiten búsquedas entre unos 500.000 volúmenes.
Los barrios de Buenos Aires entre páginas Liliana Heker. (Buenos Aires, 1943). Es autora de libros como “Zona de Clivaje” y “El fin de la Historia”. -“ Amo los barrios. Viví mucho tiempo en Almagro. Ahí fui al colegio y ahí estaban mis amigas. Y la confitería Las Violetas, en Rivadavia y Medrano, me acompañó a lo largo de toda mi vida. Iba a Las Violetas cuando iba al viejo cine Roca en Rivadavia y Salguero. Allí me encontré con Abelardo Castillo cuando le envié un cuento a su revista El Grillo de Papel. Cito este lugar como podría citar otros lugares de Almagro. Es entrañable para mí. Viajaba en tranvía cuando era chica y recuerdo aún su música”.-
Ana María Shua (Buenos Aires, 1951). Es guionista y cuentista. “Yo no puedo escribir algo que no suceda en Buenos Aires. Esta es la ciudad donde nací, el lugar que quiero y aunque a veces trate de líbrarme de Buenos Aires, no puedo, me siento construida por la ciudad. Vivo en Barrio Norte pero en mi infancia viví en Caballito, en Rosario al 200. El Parque Rivadavia siempre aparece en lo que escribo, a tal punto que de la Asociación de Amigos me hicieron socia honoraria. Allí transcurrió mi infancia, mis abuelos vivían en Primera Junta y recuerdo mucho del Mercado del Progreso, que aún está sobre Rosario y Centenera”.
Antonio Dal Masetto (Italia 1938). Es autor entre otras obras de las novelas,”Siempre es difícil volver a casa” y “La tierra incomparable”. “A veces recuerdo la quietud y la familiaridad de los barrios de Buenos Aires: por ejemplo, caminar… sobre todo a la mañana, cuando está esa cosa tan barrial que uno ve la cara de la gente que sale a hacer sus cosas. Yo me hice en los bares, escribí en los bares, conocí el mundo de la ciudad en los bares, conocí la gente que quise, amigos o mujeres, generalmente los encuentros eran en los bares. Y busqué inspiración en los bares. En el largo tiempo que escribí columnas o contratapas siempre los personajes que afloraban en las historias eran personajes de los bares. La ciudad para mí es un gran bar, y un autor que me ayudó a descubrirla es Roberto Arlt. Yo lo sentí cuando andaba rondando por las pensiones, caminando por las calles, no conocía a nadie y empezaba a descubrir este mundo y veía sus complejidades y la miseria”. Circuito turístico Avenida Corrientes

Una buena opción para conocer esta emblemática calle de Buenos Aires es realizar el circuito autoguiado que sugiere el Gobierno de la ciudad.
1. Librería Gandhi-Galerna (Avenida Corrientes 1743) Una de las librerías más importantes de Buenos Aires. Además de literatura, se especializa en ciencias humanas y en revistas culturales. También se venden discos.
2. Paseo La Plaza (Avenida Corrientes 1660) Centro cultural y comercial que reúne salas de teatro, bares, restaurantes, un centro de congresos y convenciones y un paseo de compras.
Construido sobre el predio de un antiguo mercado modelo, el paseo se inauguró en septiembre de 1989 y mantiene rasgos de la construcción original, como las columnas y los pórticos.
3. Teatro Presidente Alvear (Avenida Corrientes 1659) Lo inauguró el 24 de abril de 1942 el empresario teatral Don Pascual E. Carcavallo. Es un clásico de la música y el teatro argentino y polo de atracción de la vida cultural porteña. Con 1.000 localidades y dotado de una moderna infraestructura técnica, cuenta con talleres de escenografía, luminotecnia, sonido y sastrería.
El Alvear es uno de los cinco teatros del Complejo Teatral de Buenos Aires, dependiente del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, junto con el Regio, el de la Ribera, el Sarmiento y el San Martín.
4. Café La Paz (Avenida Corrientes y Montevideo) Fue un bar emblemático en la década de 1960 . En este café se reunieron escritores y músicos como David Viñas, Ricardo Piglia, Enrique “Mono” Villegas y Rodolfo Walsh.
5. Teatro general San Martín (Avenida Corrientes 1530) El 18 de diciembre de 1943, por Decreto del Departamento Ejecutivo Municipal, se creó el Teatro de la Ciudad de Buenos Aires –“cuya finalidad ha de ser el fomento del teatro nacional en sus más puras fuentes tradicionales”– que se inauguraría en 1944. En 1950, en ocasión del “año sanmartiniano” se le dio el nombre de “General José de San Martín”.
La construcción del edificio actual comenzó en 1954; se realizó en hormigón armado, cristal y fuertes carpinterías metálicas. Alberga tres salas teatrales, un cine y una fotogalería. Cuenta con dos elencos estables: el Ballet Contemporáneo y el Grupo de Titiriteros, ambos precursores a nivel nacional.
6. Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551)
Se ubica en el contrafrente del Teatro San Martín y realiza talleres, conferencias, espectáculos musicales y teatrales, exposiciones plásticas y otros eventos culturales.
Comenzó a edificarse en 1962. Consta de cinco subsuelos, cuatro niveles y doce pisos, lo que totaliza una superficie de 30.000 m2 cubiertos.
En sus dependencias funciona la Radio de la Ciudad, el Conservatorio Manuel de Falla y el Centro de Divulgación Musical.
7. Centro Cultural de la Cooperación (Avenida Corrientes 1543) El edificio –adornado con murales de importantes artistas plásticos– se inauguró en 2002. En sus más de 4.500 metros cuadrados de superficie cubierta se presentan obras de teatro, exposiciones, debates y conferencias.
8. Café La Giralda (Avenida Corrientes 1453) Centro de reunión de la intelectualidad porteña; muy visitado por estudiantes universitarios. Es uno de los pocos bares del centro que no fue reformado en la década de 1990; conserva antiguas mesas de mármol y madera. El clásico de la casa es el chocolate con churros
9. Café El Estaño (Avenida Corrientes y Talcahuano) Es un pequeño café tanguero, modernizado en los últimos años. En el bar trabajó el magnate Aristóteles Onassis cuando de adolescente llegó como refugiado a la Argentina. Hay quienes afirman que Onassis le sirvió, en este bar, un café al cantante Carlos Gardel.
10. Teatro Blanca Podestá (Avenida Corrientes 1283) Empezó como sala de cine en 1914 y en 1922 se consagró al teatro. Desde 1924 estuvo a cargo de Blanca Podestá, sobrina de José Podestá, un importante dramaturgo argentino. Hasta la década de 1980 se llamó Teatro Smart. Por su escenario pasaron grandes figuras como Florencio Parravicini, Gloria Guzmán, Mecha Ortiz, Alberto Closas, Margarita Xirgu, Miguel de Molina y María Antinea.
En este sitio se conocieron, en 1933, Carlos Gardel y Federico García Lorca.
11. Teatro Lola Membrives (Avenida Corrientes 1280) Es una obra del año 1927 realizada por el arquitecto Enquin. Hasta 1970 se llamó Teatro Cómico; su nombre actual es el de una famosa actriz que lo administró en la década de 1930.
12. Confitería El Vesuvio (Avenida Corrientes 1181)
En 1902, un matrimonio italiano de apellido Cocitore inauguró la primera heladería de Buenos Aires. Un par de décadas más tarde, El Vesuvio incorporó el servicio de cafetería.
13. Teatro El Nacional (Avenida Corrientes 960)
Inaugurado en 1906, es una de las salas más tradicionales de Buenos Aires. Un incendio lo destruyó en 1982 y fue reinaugurado 18 años más tarde.
14. Teatro Ópera (Avenida Corrientes 860) Fue inaugurado en 1936. En su escenario se presentaron Edith Piaf, Josephine Baker, Ava Gardner, Les Folies Bergère y el Lido de París.
15. Teatro Gran Rex (Avenida Corrientes 855) Lo diseñó Alberto Prebisch, el arquitecto responsable de la construcción del Obelisco. Tiene una capacidad para 3.300 espectadores. Junto con el Ópera, es una de las salas donde se presentan importantes espectáculos internacionales.
16. Esquina del Tango (Corrientes y Esmeralda)
Esta esquina es título de un tango de Celedonio Flores y Francisco Pracánico de 1933: “En tu esquina rea cualquier cacatúa / sueña con la pinta de Carlos Gardel.”
17. Teatro Maipú (Esmeralda 449)
Una sala abierta a principios del siglo XX en la que se actuaron los artistas más famosos del género “teatro de revista”. En la actualidad se presentan importantes actores y músicos locales
18. Iglesia Evangélica Metodista (Avenida Corrientes 718) El edificio, realizado en 1874, posee un techo de madera, apoyado en cabriadas inglesas. El órgano data de 1882. Pueden verse varias placas en homenaje a Carlos Gardel y otras figuras de la música popular argentina.
19. Corrientes 348 (Avenida Corrientes 348)
El domicilio figura en el primer verso del tango de 1925 “A media luz”, de Edgardo Donato y Carlos César Lenzi: “Corrientes tres cuatro ocho, / segundo piso, ascensor. / No hay porteros ni vecinos, / adentro, cocktail y amor…”
20. Edificio Comega (Avenida Corrientes 222) El proyecto de 1931 fue firmado por los arquitectos Joselevich y Doulliet. Se inauguró en 1934 y es una de las obras más importantes del modernismo argentino.
21. Palacio del Correo (Central Sarmiento 151)
Diseñado por el arquitecto francés Norbert Maillard, se inauguró en 1928 en terrenos ganados al Río de la Plata. Su superficie cubierta supera los 83.000 metros cuadrados. La concepción arquitectónica del edificio permite cambiar el uso de los locales y adecuarlos a los cambios operativos y tecnológicos que el Correo Argentino requirió hasta su privatización en 1997.
En el Palacio se centraliza casi toda la correspondencia nacional (el resto lo manejan distintos correos privados de menor importancia).
Aloja el Museo de las Comunicaciones.
22. Estadio Luna Park (Avenida Corrientes y Bouchard) También conocido como “Palacio de los Deportes”, tiene una capacidad para 35.000 espectadores. Es uno de los principales centros del boxeo argentino, aunque también recibe otros deportes, espectáculos musicales y actos políticos.