El hotel, de tres estrellas y 368 habitaciones, que ahora se denomina Ibiza Rocks, dispone de estudios para tres y cuatro personas y apartamentos para cuatro personas y acogerá un programa de conciertos, actuaciones de DJ's y fiestas.
El establecimiento está próximo a la playa y a la zona de discotecas de la localidad. Entre otros servicios, cuenta con salas “chill out”, un bar abierto las 24 horas y un escenario, así como con un gimnasio, instalaciones deportivas y un supermercado.