Un equipo de cuatro escultores trabajó durante una semana, 14 horas al día, para levantarlo en la playa de Weymouth, al sur de Inglaterra.
El precio de su habitación doble, que no cuenta con techos o baños es de US$20 la noche.
Muchos dicen que se trata, más bien, de un gigantesco castillo de arena. Las camas también están hechas de arena, así que la arena se puede meter en cualquier parte, en especial entre los dedos de los pies
"Otra gran experiencia es levantarse acariciado por la marea, que se cuela por debajo de la puerta", añadió.
La estructura se creó para celebrar el hecho de que cada vez más turistas están viajando a las playas británicas.
Según estudios de mercado de la compañía Laterooms.com, cerca de 37 millones de personas lo harán este verano.
"Es muy bueno que las playas británicas estén teniendo un renacimiento y que algunos balnearios como Weymouth y Torquay sean redescubiertos por las nuevas generaciones", dijo Kathy Gwinnett, de Laterooms.com.
Gran parte de los visitantes son británicos que, debido a la actual incertidumbre económica, han decidido vacacionar en su país, en lugar de viajar al extranjero.