Según el diario “China Daily”, la basura abandonada por los alpinistas y turistas en
el monte más alto del mundo, con 8.848 msnm, pone en riesgo su frágil ecosistema. La campaña de limpieza se realizará el primer semestre del próximo año.
El Everest, ubicado en la frontera entre Tíbet (ocupado por China en 1950) y Nepal, fue cerrado por las autoridades chinas en su vertiente tibetana hace un mes, por temor a que las
protestas de los activistas pudieran interrumpir el ascenso de la antorcha olímpica.
Ademas del deterioro causado por la frenética actividad alpinista, el lugar, uno de los lugares más aislados del planeta, está sufriendo las consecuencias del calentamiento global, ya que se está derritiendo el glaciar que lo forma.
Según datos del portal “Adventure Stars”, en 2007 un total de 2.972 escaladores subieron al monte, de los cuales 208 murieron.