En rueda de prensa, Tardà explicó que el museo ocupará la cuarta planta del edificio y tendrá una extensión de 2.000 metros cuadrados.
Según ha dicho el director de la empresa de arquitectos Alonso y Balaguer, Lluís Alonso, la idea es "que sea un museo vivo, dinámico, que rompa con la concepción clásica", por lo que "siempre estará en movimiento y en constante cambio".
A la entrada del museo habrá un Hall de 450 metros cuadrados "que acogerá las exposiciones temporales o efemérides" que hablarán sobre hechos puntuales, "como la celebración del aniversario de Elvis, de un álbum de los Beatles o para ilustrar la gira de algún cantante de rock que viene a Barcelona".
Acto seguido, habrá la sala de actos o auditorio, disponible para usos variables, que tendrá una extensión de 400 metros cuadrados y depende de la actividad podrá acoger entre 400 y 800 personas.
Después estarán las salas de las exposiciones permanentes, que tendrán forma circular, como las amebas de la sangre y que recuerdan a la época hippie de San Francisco.