El espectáculo lleva rodando por todo el mundo desde diciembre de 2005 y esta es la primera ocasión que se representa en Estados Unidos. En este nuevo trabajo, intercala números musicales con su baile y el de su compañía con la intención de crear un espectáculo en el que el ritmo vaya 'in crescendo' no sólo en la variedad de estilos sino también en el riesgo asumido por los artistas.
Durante más de un hora, el montaje vive la tradición desde el sentir actual que lima las fronteras rítmicas y melódicas de los palos flamencos que se funden en el colorido del baile. Esa vuelta al pasado tiene un momento especial en Bulerías de Concha, que Sara Baras dedica a su madre, su primera maestra en la escuela de San Fernando.
El cuerpo de baile consta de diez bailaores para los distintos cuadros y la música irá a cargo de ocho músicos que, dirigidos por José María Bandera, interpretarán en directo una melodía compuesta especialmente para el montaje. Dos guitarras, tres voces -dos masculinas y una femenina-, un violín, una flauta y un abanico de percusiones intervendrán en el espectáculo.(Flamenco news)
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