De acuerdo con fuentes cercanas a la empresa, lo primero que hará el pull de abogados es interponer una denuncia ante el Tribunal de Arbitraje de La Haya para disolver Brasilcel, propietario del 60% de Vivo. El bufete es el mismo que Telefónica y PT contrataron en su día para constituir Brasilcel y diseñar su estructura legal.
La compañía española anunció el sábado que abandona su oferta de 7.150 millones de euros a Portugal Telecom, por la participación en la operadora de teléfonos móviles. Telefónica dio por "extinguida" su oferta “al no haber aceptado el consejo de administración de PT dicha oferta dentro del plazo fijado".
PT pidió ayer a Telefónica en una carta obtenida por AFP que extendiera su oferta hasta el 28 de julio, después de afirmar que las conversaciones entre ambos sobre la oferta de Telefónica "han avanzado de forma constructiva", y dijo que quieren "seguir trabajando para encontrar un resultado positivo", en relación a la oferta del líder español en telecomunicaciones.
Pero Telefónica respondió a PT hoy en otra misiva que la oferta expiró el 16 de julio a medianoche, plazo que ya había anunciado y recordado hace días.
Por su parte, el presidente de Portugal Telecom, Zeinal Bava, está manteniendo una ronda de contactos con analistas asegurándoles que la negociación con Telefónica no está rota de forma definitiva, en un intento de evitar un desplome de la cotización del grupo luso, que esta mañana acusaba una caída en bolsa próxima al 4%.
El primer ejecutivo de PT, que mantuvo durante todo el fin de semana contacto con el primer ministro portugués, José Sócrates, quiere filtrar la información de que estaría negociando ahora con el Gobierno luso plantear una nueva propuesta de negociación al grupo español y así evitar un desplome en las acciones de la operadora lusa.
Sin embargo, Telefónica, que ha dado su última oferta por Vivo por extinguida, no estaría dispuesta ya a pagar 'primas políticas' para hacerse con el control del líder de la telefonía móvil en Brasil.
Según Inés Abril, del diario Cinco Días, en Portugal acusan a la Telefónica de prepotencia. “en una crítica que no logra comprender la ausencia de diálogo, las formas agresivas y el convencimiento de que todo se arregla con dinero. En Telefónica hablan de traición, de compromisos rotos por parte de PT”.