La segunda vuelta para definir el próximo Presidente, están pautadas para el viernes, sin embargo, para el candidato opositor, Morgan Tsvangirai consideró hoy que la situación no acompaña. “Está claro que es imposible celebrar elecciones en las condiciones actuales”, declaró el jefe del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC).
Consultado sobre el rol que puede cumplir la ONU en esta situación, Tsvangirai consideró que el organismo internacional “sólo puede recomendar (...) el aplazamiento de la elección. No tiene ninguna jurisdicción para aplazarla”.
Tsvangirai se encuentra refugiado desde el domingo en la embajada de Holanda en Harare, la capital de su país, y el sábado debió retirarse de la segunda vuelta electoral contra el actual Presidente Robert Mugabe, a pesar de haber ganado en la primera vuelta, a causa de la oleada de violencia contra sus partidarios.
El líder de la oposición afirmo que "la población tampoco participará" de los comicios y denunció que no será una votación justa porque se trata de "la lucha de un solo hombre", en referencia a la única candidatura del actual presidente, Robert Mugabe.
El gobierno desestimó las denuncias y decidió seguir adelante con los preparativos de los comicios.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aconsejó el lunes posponer la consulta. "Desaconsejo con firmeza a las autoridades seguir adelante con la segunda vuelta del viernes", dijo Ban a periodistas. "Eso sólo ahondaría las divisiones en el país", destacó.
Tsvangirai dijo que saldría de la embajada "cuando esté seguro" de que no corre peligro. "Me dijeron que podía quedarme mientras considere que no es seguro salir", agregó tras precisar que abandonaría la embajada tal vez "en los próximos dos días".
Durante las elecciones en Zimbabwe han muerto más de 90 seguidores de la oposición, centenares han sido detenidos, se han prohibido mítines y el régimen de Mugabe se niega a aceptar a observadores internacionales.