Thabo Mbeki aceptó continuar como mediador en las conversaciones para compartir el poder en Zimbabwe pese a haber renunciado como Presidente de Sudáfrica, dijo el viernes su portavoz.
El rol de Mbeki había sido puesto en duda luego de que su partido gobernante ANC lo obligó a renunciar el mes pasado, poco después de que había negociado el marco para un acuerdo para Zimbabwe a mediados de septiembre.
"Retomará tan pronto como sea prácticamente posible", dijo el portavoz Mukoni Ratshitanga.
El opositor partido MCD de Zimbabwe dice que sólo la mediación puede sacar a las conversaciones de un punto muerto sobre la conformación de un Gabinete.
La presión para que Mbeki regrese como mediador creció desde que el partido del ZANU-PF del Presidente zimbabwense, Robert Mugabe, y el Movimiento para el Cambio Democrático (MCD) tuvieron grandes diferencias sobre cómo dividir los puestos del Gabinete.
El ZANU-PF dijo esta semana que no veía una necesidad inmediata de mediación.
Pero Patrick Chinamasa, el negociador jefe del ZANU-PF en las conversaciones, dijo que el partido se alegraba de que Mbeki continuara con la mediación. "Obviamente estamos felices de que continúe en ese rol", dijo.
Las negociaciones llegaron a un aparente punto muerto sobre quien controlará ministerios clave en el Gobierno de unidad que se establecerá bajo el acuerdo. La oposición acusa al partido de Mugabe de intentar asignarle un rol menor en el Gobierno.
Mugabe, quien ha gobernado desde que el país se independizó de Gran Bretaña en 1980, había expresado confianza en que el Gabinete sería asignado esta semana. Pero Tsvangirai y sus funcionarios dicen que un acuerdo no es inminente.
Sin un acuerdo, la economía de Zimbabwe podría empeorar aún más. La alguna vez próspera nación sufre de una inflación de alrededor de 11 millones por ciento, la más alta del mundo, y una crónica escasez de alimentos.