Alrededor de 200 zimbabwenses buscaron refugio frente a la Embajada de Estados Unidos en Harare ante el miedo a nuevos actos de violencia. Algunos testigos informaron que las personas se instalaron provisionalmente delante del complejo de la Embajada. Cuando les preguntaron, contestaron que allí se sentían más seguras.
Las autoridades norteamericanas están estudiando la solución para la situación de los hombres, mujeres y niños que se hallan en el territorio de la legación diplomática.
En los últimos días, unos 300 seguidores de opositores zimbabwenses buscaron refugio, entre otros lugares, en la Embajada sudafricana. Finalmente fueron instalados por la Cruz Roja en un campamento en las afueras de Harare. Incidentes similares ocurrieron frente a las representaciones diplomáticas de Alemania y Suecia.
En Zimbabwe se produjo una ola de violencia tras la primera vuelta de las elecciones a finales de marzo dirigida contra los partidarios de la oposición. Cerca de 100 personas perdieron la vida y miles resultaron heridas, según el opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MCD).
Mientras tanto, Estados Unidos y Reino Unido enviaron un
borrador de resolución al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con el que exigen la imposición de un
embargo armamentístico a Zimbabwe, además del congelamiento de sus bienes y la prohibición de viajar para el Presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, y sus socios.
El borrador de seis páginas condena la decisión de Mugabe de continuar con las elecciones a pesar de los llamamientos de la comunidad internacional para retrasar la celebración de la segunda vuelta y de la violencia que empañó las elecciones.
Mugabe ganó la segunda vuelta como candidato único después de que su adversario, Morgan Tsvangirai, se retirara del proceso electoral y buscara asilo en la Embajada holandesa en Harare.
La resolución insta a Mugabe a iniciar conversaciones para
formar un gobierno de coalición con los partidos de la oposición.
El Embajador de Estados Unidos en Zimbabwe, Zalmay Khalilzad, cuestionó la capacidad del Consejo de Seguridad para garantizar unas elecciones libres y justas. "Queremos responder ante la situación de tal manera que lleve a actuar y resuelva la crisis de legitimidad sin afectar negativamente al pueblo de Zimbabwe", dijo Khalilzad.
El Embajador estadounidense espera que el Consejo dé una respuesta al borrador la próxima semana.