"La situación política no parece permitir la celebración de una (segunda) vuelta de la elección para que sea libre y equitativa", reza el comunicado de la SADC. "Organizar una elección en un clima semejante, socava la credibilidad y la legitimidad del resultado", declaró el secretario general de la Comunidad Thomaz Salomao al leer el texto.
Asimismo, el portavoz del gobierno sudafricano Themba Maseko ha informado de que un importante negociador se encuentra en Harare debatiendo las opciones, que incluyen el aplazamiento de la votación.
Por su parte, la Comisión Electoral de Zimbabwe ha decidido hoy que el retiro del líder opositor, Morgan Tsvangirai, es ilegal, por lo que ha ratificado la celebración de la segunda vuelta para el próximo viernes, a pesar de las voces de condena de la comunidad internacional.
"Por unanimidad se acordó que la retirada ha sido anunciada fuera de tiempo, y por esa razón, no tendrá ningún efecto o fuerza legal", afirmó su presidente, George Chiweshe. "La Comisión no reconoce esa retirada y por lo tanto vamos a proceder a la segunda vuelta de la elección presidencial el viernes", añadió.
En tanto, Estados Unidos, Francia y Reino Unido se han sumado a las condenas internacionales contra Mugabe, mientras no cesan las detenciones y la presión gubernamental contra la oposición.
Mientras que Washington le pidiór a la SADC, el principal órgano regional del continente, que declare ilegales la celebración de los comicios de este viernes así como al Gobierno de Mugabe, Francia advirtió que "no reconocerá" la legitimidad de los resultados de las elecciones "fraudulentas" del viernes, según el portavoz del ministerio de Exteriores, Pascal Andréani.
Por su parte, Reino Unido ha reconocido que está preparando más sanciones contra el Gobierno zimbabwense a la vez que le retiró a Mugabe el título honorario de caballero concedido en 1994, cuando la ex potencia colonial aun consideraba al presidente zimbabwense como un líder africano modelo.
Tsvangirai, dispuesto a negociar
El anuncio de la SADC se produjo luego de que el líder opositor Morgan Tsvangirai pidiera un "acuerdo político negociado" para "permitir al país comenzar un saneamiento nacional y un proceso de reconstrucción económica, de ayuda humanitaria y de democratización", en una rueda de prensa ofrecida a su salida de la embajada de Holanda en Harare.
"Estamos dispuestos a negociar antes del 27 de junio para evitar que el ZANU-PF (ndlr: partido en el poder en Zimbabue, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico) intente imponer una elección al pueblo, algo inaceptable", sostuvo Tsvangirai.
No obstante, condicionó cualquier negociación a la liberación de "todos los presos políticos", incluido "el secretario general Biti y otras 2.000 personas".
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