Ibarretxe hizo éstas declaraciones tras reunirse durante dos horas con el jefe del Ejecutivo, su primer encuentro tras el fin del alto el fuego de ETA y el séptimo de la presente legislatura.
El lider vasco expresó su desacuerdo al comunicado de ETA y subrayó la 'máxima implicación' del Gobierno vasco en la defensa de los "derechos fundamentales de todas las personas, incluso los de las que han cometido horribles delitos" y en las "políticas de solidaridad, cariño y reconocimiento a las víctimas". "En la lucha contra la violencia no vale todo", aseveró, y dijo que le ha manifestado a Zapatero que en el Gobierno vasco "no estamos de acuerdo con la política de exclusión y la aplicación de la Ley de Partidos".
ETA, iniciales en vascuence de Patria Vasca y Libertad, anunció el fin de la tregua unilateral el 5 de junio, culpando al gobierno socialista y al Partido Nacionalista Vasco de Ibarretxe por no tener voluntad política para llevar a buen término el llamado proceso de paz. Advirtió que a partir de ese momento mantenía "activos todos los frentes" de su lucha armada, con la posibilidad de reanudar de inmediato sus ataques.
"Le dije al presidente del gobierno Zapatero que la sociedad vasca tiene una sensación de frustración desde que la ETA rompió la tregua. La sociedad vasca está harta de las decisiones de ETA", dijo Ibarretxe. "Le preocupa este paso atrás hacia un pasado destructivo y está cansada de que los políticos no logren acuerdos para determinar cómo vivimos, cómo construimos el futuro de la región vasca".
Ibarretxe consideró "honesto" el diálogo político de Rodríguez Zapatero con los etarras. "En la vida política hay que correr riesgos", indicó. "Merece la pena intentar mil y una veces para lograr la paz en la sociedad vasca".
Por su parte, fuentes del Ejecutivo han indicado tras la reunión, que la colaboración del Gobierno vasco está marcada por la decisión de cooperar "con firmeza" y no está condicionada por las reivindicaciones políticas sino que es "sincera", informa Efe. Las diferencias son "exactamente las mismas antes y ahora" y en ningún momento han supuesto una ruptura en la colaboración, insistieron.
ETA ha matado a casi 1.000 personas desde 1968, en su búsqueda por crear un estado vasco independiente. Es considerada una organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.