El Rey jordano, Abdalá II, y el Presidente yemení, Alí Abdulá Saleh, anunciaron que no asistirán a la cumbre árabe de Damasco que comenzará mañana, y en la que tampoco estarán presentes los máximos dirigentes de
Egipto, Arabia Saudita y
El Líbano.
Según fuentes oficiales jordanas, la delegación de este país a la cumbre de la Liga Arabe de Siria estará encabezada únicamente por el Delegado Permanente de Jordania en este organismo pan árabe, Omar Refai, la misma representación que envió Arabia Saudita.
Por su parte, el Presidente yemení, que hace tres días viajó a Riad para intentar convencer al Rey Abdulá de que enviara una representación de más alto rango, decidió a última hora que sea el Vicepresidente, Abdo Rabo Mansur Hadi, quien se desplace a la cumbre.
El portavoz del Gobierno jordano, Naser Yude, aseguró, sin embargo, que su país 'continuará jugando su papel para impulsar la solidaridad árabe con el fin de alcanzar soluciones genuinamente árabes para afrontar los retos a los que se enfrenta la nación árabe'.
El bajo rango de representación de Jordania, uno de los más cercanos aliados de Estados Unidos en la región, sorprendió a numerosos observadores que esperaban que el jefe de Estado o en su lugar el Primer Ministro, Nader Dahabi, acudieran a la reunión de Damasco debido a los lazos que lo unen a la siria de Bachar al Asad.
Sin embargo, parece que fue más fuerte la alianza que Amán mantiene con El Cairo y Riad, conocida como la de los países árabes moderados, que las relaciones con Damasco.
A estas bajas de última hora se sumó también la del Primer Ministro iraquí, Nuri al Malikí, que no viajará a Siria debido a la delicada situación de seguridad en el país, donde el Ejército se enfrenta en varias ciudades del sur con milicianos fieles al clérigo chií Muqtada al Sadr.
A pesar de que el lema de la reunión de la Liga Arabe elegido por Damasco es 'la cumbre de la solidaridad árabe', parece que los árabes, al menos en esta ocasión, no la mostrarán con el régimen de Bachar al Asad, como dejó de manifiesto el boicot de Líbano y las representaciones de bajo rango que enviarán los grandes aliados árabes de Washington: Arabia Saudí, Egipto y Jordania.