El enviado nuclear de Estados Unidos, Christopher Hill, intentará hoy en Corea del Norte que el régimen comunista retome las negociaciones para su desnuclearización y abandone su intención de reactivar el programa de plutonio.
El viaje de Hill, secretario de Estado adjunto para Asia del Este y Pacífico, se produce cuando Corea del Norte se dispone a reactivar su principal instalación atómica, Yongbyon, donde construyó el arma nuclear probada el 9 de octubre de 2006.
Según la agencia surcoreana Yonhap, Hill presentará a su homólogo norcoreano, Kim Kye-gwan, una nueva propuesta destinada a que Corea del Norte asuma algún mecanismo para verificar su potencial nuclear, reclamación norteamericana a la que hasta ahora se ha opuesto.
Corea del Norte, a su vez, acusa a EEUU de no cumplir su compromiso de quitarlo de la lista de países que patrocinan el terrorismo y desde mediados de agosto ha dado pasos para reactivar Yongbyon.
La agencia Yonhap aseguró hoy que se ha detectado un aumento de actividad en la zona de Poongkye-ri, desde donde Corea del Norte lanzó el arma nuclear hace dos años, lo que genera sospechas de que tenga intención de realizar una segunda prueba próximamente.
Pero hoy también se anunció que representantes de las dos Coreas mantendrán negociaciones militares mañana por primera vez en ocho meses, una posible muestra de buena voluntad del régimen norcoreano.
"Estamos en una fase muy difícil y dura de las negociaciones", reconoció Hill este martes en Corea del Sur, desde donde hoy cruzó la frontera por carretera hacia Corea del Norte, la más protegida del mundo.
Esta es la tercera visita del enviado norteamericano a Corea del Norte y posiblemente uno de los últimos intentos del Gobierno de George W. Bush de lograr un acuerdo histórico con el país comunista que se le resiste.
En Yongbyon el régimen comunista retiró la semana pasada un centenar de precintos de Naciones Unidas para retomar la producción de plutonio, material esencial en la fabricación de bombas atómicas, después de acusar a Estados Unidos de no cumplir sus compromisos.
El propio Hill, un experimentado negociador, no ha sido optimista sobre el resultado de su viaje a Corea del Norte, cuya duración se desconoce.
"Habrá que ver lo que ocurre", indicó Hill, para agregar en que "vamos a ver si somos capaces de establecer medidas que nos permitan verificar la declaración".
Su colega surcoreano, Kim Sook, insistió también en la necesidad de establecer un régimen de "verificación" y que ello permita ofrecer contrapartidas a Corea del Norte, según medios surcoreanos.
"Espero que Corea del Norte acepte pronto un régimen de verificación y que entonces Estados Unidos construya una situación favorable a retirar a Corea del Norte de la lista de países que patrocinan el terrorismo", señaló Kim.
El objetivo de Estados Unidos y de Corea del Sur es retomar las negociaciones a seis bandas, estancadas desde hace meses.
Las dos Coreas, China, Japón y Rusia mantienen desde 2003 negociaciones para la desnuclearización de Corea del Norte, que, a trancas y barrancas, han permitido que Pyongyang se comprometiera con el proceso.
En noviembre de 2007 Corea del Norte comenzó a desactivar sus principales instalaciones y en junio pasado presentó su esperada declaración nuclear, pero EEUU no cumplió su promesa de retirarlo de la "lista negra" de países que financian el terrorismo alegando que no permitía la verificación de su programa nuclear.
El proceso de desnuclearización está actualmente estancado, algo de lo que el ex presidente soviético Mijaíl Gorbachov considera responsable a Estados Unidos.
"Es un problema que Corea del Norte se haya retractado recientemente de sus compromisos, pero hay que tener en cuenta que Estados Unidos violó su acuerdo" y "no lo ha retirado de la lista negra", afirmó hoy Gorbachov en una conferencia en Seúl.
Coreas distanciadas
Entre tanto, Corea del Norte y Corea del Sur finalizaron hoy sus primeras conversaciones militares bilaterales en ocho meses sin lograr avances significativos.
Tras un encuentro realizado en la localidad fronteriza de Panmunjom, el líder de la delegación norcoreana, Pak Rim Su, responsabilizó a la parte surcoreana de "no estar dispuesta a resolver los problemas", informó la agencia de noticias surcoreana Yonhap citada por la alemana DPA.
No hubo prácticamente ningún avance, dijo coincidentemente un miembro de la delegación surcoreana.
El diálogo entre oficiales había sido propuesto por Corea del Norte. Las relaciones entre las partes empeoraron tras la asunción de un gobierno conservador en Seúl, en febrero pasado