El Alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, uno de las principales políticos hispanos de Estados Unidos, se adjudicó la reelección, coronando una carrera de bajo perfil vista como el preludio a una eventual postulación a Gobernador de California.
La apagada campaña de Villaraigosa para un segundo período contrastó fuertemente con el alboroto que acompañó su resonante victoria hace cuatro años sobre su predecesor por el liderazgo de la segunda mayor ciudad del país, donde cerca de la mitad de los residentes son hispanos.
El demócrata de 56 años, quien no terminó sus estudios secundarios, fue activista sindical durante un tiempo y es hijo de un mexicano que emigró a Estados Unidos, enfrentó a nueve contendientes en la elección no partidaria.
Los primeros recuentos mostraron que Villaraigosa se quedó con el 57% de los votos, superando con amplitud al 22% que recibió su rival más cercano y muy por encima del 50% necesario para evitar una segunda vuelta.
Villaraigosa, que presiona en representación de Los Angeles y otras ciudades por una porción del paquete de estímulo económico recientemente aprobado por el Congreso, dijo en su discurso triunfal que la ayuda estaba en camino.
"Tengo un mensaje simple esta noche para Los Angeles", le dijo a los simpatizantes en un hotel céntrico. "Vamos a reconstruir a partir de esta crisis y surgiremos más fuertes que nunca", agregó.
Tal vez la mayor pregunta sobre la elección es si Villaraigosa, del que se descuenta alberga mayores ambiciones políticas, se postulará a Gobernador el próximo año para suceder al republicano Arnold Schwarzenegger, quien debe abandonar el cargo por los límites a su reelección. También podría postularse al Senado.
La campaña para Alcalde careció de la excitación que rodeó a la victoria de Villaraigosa en el 2005 y que lo convirtió en el primer Alcalde latino de Los Angeles desde 1872, en una figura política nacional y en una estrella en alza en el Partido Demócrata.
El político también se convirtió en una importante voz a favor de una reforma inmigratoria y de políticas ambientalistas para las ciudades.
Sin embargo, Villaraigosa perdió parte de su aura en el 2007, cuando se reveló que tenía un romance extramarital con una reportera de un canal de televisión de habla hispana.