En un informe, el director de Inteligencia estadounidense, Michael McConnell advirtió que los esfuerzos de Chávez por desarrollar su propia capacidad militar "podrían desatar una carrera armamentista en la región". Días atrás, trascendió que Caracas aspira a comprar 9 submarinos, con lo que tendría la mayor flota de la región.
El nuevo director de Inteligencia de EEUU, Michael McConnell, advirtió ante el Senado que Venezuela podría desatar una carrera armamentista en la región tras la compra de armas rusas que hizo el Gobierno de Caracas en 2006.
Durante una audiencia ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, McConnell presentó su "Informe Anual sobre Amenazas", que en 23 páginas destaca las amenazas globales a los intereses estadounidenses e incluye una breve sección sobre América Latina.
En ese apartado, McConnell menciona la reciente compra de armas rusas por parte del presidente venezolano Hugo Chávez que, sumado a sus presuntos esfuerzos por "desarrollar su propia capacidad de producción de armas, preocupan cada vez más a sus vecinos".
A finales del año pasado, Chávez compró modernos equipos militares rusos, incluyendo 24 aviones cazabombarderos SU-30, además de que firmó la compra de 53 helicópteros MI-24 y 100.000 fusiles Kalashnikov.
En su testimonio ante el Comité, McConnell dijo que los "esfuerzos de Chávez por politizar a las Fuerzas Armadas y crear una amplia y bien armada Guardia Territorial y reservistas militares es otra señal de que está rompiendo con la tendencia regional de ir hacia militares más profesionales y apolíticos".