En aras de destrabar esta situación, los bloques acordaron nuevas discusiones “con el objetivo de convocar una nueva reunión de nivel ministerial", pero no pudieron coincidir en cuanto a una fecha para la convocatoria.
Ante la falta de acuerdo en los temas comerciales y económicos sustanciales, se buscó una compensación destacando "la importancia de la dimensión política de su asociación basada en una agenda común que deberá incluir, entre otros temas, su adhesión a los principios de respeto de los Derechos Humanos, democracia y estado de derecho".
Por su parte, la Unión se comprometió a apoyar, durante el próximo quinquenio “los esfuerzos del Mercosur por completar el mercado común”.
Si bien también incluyó el comunicado conjunto una reiteración respecto de la necesidad de concluir en el curso de este año las negociaciones de la rueda de Doha, en el marco de la OMC, no hubo lugar para ninguna referencia especifica a las fuertes diferencias que mantienen ambos bloques en torno a las áreas principales de dicha negociación: políticas agrícolas, servicios, y el grado de protección de los productos manufacturados.