Solana indicó que la diplomacia entre Belgrado y Pristina sobre la supervisada independencia de la provincia serbia disidente será mantenida entonces bajo la autoridad del más poderoso Grupo de Contacto, donde Moscú no tiene poder de veto.
Consultado sobre si el enviado de Naciones Unidas, Martti Ahtisaari, seguirá como mediador, Solana dijo: "No puedo responder eso ahora formalmente, pero pienso que probablemente lo será bajo el ala del Grupo de Contacto."
Desestabilizante situación en la región
Si a la hora de adoptar la resolución de la ONU sobre Kosovo no se tiene en cuenta la opinión de Serbia, quedará desestabilizada la situación en la región, declaró hoy a la prensa el embajador de Serbia en Moscú, Stanimir Vukicevic. "Serbia espera que el Consejo de Seguridad de la ONU tenga suficiente paciencia para encontrar la mejor solución al problema de Kosovo", comentó el embajador.
"Si no se toma en consideración los intereses de todas las partes, entonces Kosovo y Metohija podrían ser reconocidos unilateralmente, y ello significa abrir la caja de Pandora y desestabilizar la situación", advirtió.
Preguntado sobre cómo se desarrollaría la situación si Rusia veta la resolución de la ONU sobre el estatuto de Kosovo, el diplomático serbio contestó: "Ningún miembro del Consejo de Seguridad de la ONU desearía que algún país ejerciera su derecho de veto en tal situación".
"El veto significa que no ha sido encontrada la fórmula de compromiso, mientras que la diplomacia ha de tener mucha paciencia", subrayó.
Estados Unidos, Reino Unido y Francia elevaron ayer al Consejo de Seguridad de la ONU el proyecto de resolución basado en el Plan Ahtisaari. De hecho, se tiene previsto otorgar la independencia a Kosovo. El embajador de Rusia ante la ONU, Vitali Churkin, manifestó que la parte rusa no apoyará esa resolución.