"Turquía necesita dedicar todas sus energías a realizar unas reformas largamente esperadas y no debe distraerse de esta meta", dijo José Manuel Barroso en su intervención ante el Parlamento turco, agregando que Turquía "tiene un largo camino por recorrer" para emparejarse con el criterio de la membresía de la UE.
Barroso reafirmó que la membresía de Turquía con la UE era una meta tanto para Turquía como para la UE, diciendo que el punto es mantener el proceso de reforma en Turquía.
Instó a Ankara a enfocar sobre la mejoría de la libertad de expresión, derechos de la comunidad kurda, derechos de la mujer y los sindicatos obreros, así como frenar la influencia militar sobre la política.
El primer ministro Recep Tayyip Erdogan, por su parte, aseguró la plena determinación de su país para mantener el proceso de reforma pero reiteró que la meta de Turquía es la membresía completa y que no aceptarán ninguna otra alternativa.
"El objetivo de las negociaciones en curso Turquía-UE es la membresía completa. No podemos aceptar ninguna otra alternativa", dijo el día 10 Erdogan en una conferencia de prensa conjunta con Barroso, refiriéndose a la propuesta de asociación especial en lugar de acceso completo, expuesta por algunos países de la UE como Francia y Alemania.
"Creemos que la Comisión Europea continuará apoyando nuestra aspiración a la membresía, como lo ha hecho hasta ahora", agregó.
Barroso y el comisionado europeo para la Ampliación Olly Rehn arribaron el día 10 más temprano a la ciudad capital de Ankara para una visita formal de tres días.
Turquía se convirtió en candidato a ingresar a la UE en diciembre de 1999.