"Muchos terroristas, cuya presencia en dichos enclaves estaba confirmada por los servicios de inteligencia, están fuera de combate", tras el ataque contra los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), declaró el Estado mayor general turco en un comunicado publicado en su página web.
Un total de 43 enclaves, incluyendo refugios y un centro de comunicación, fueron destruidos durante los ataques en la zona del Qandil, que empezaron el jueves por la noche y continuaron el viernes.
Según el comunicado, la operación fue calificada de "importante y eficaz", sin precisar el número de aviones que participaron en el dispositivo. La televisión turca NTV News habló de unos 50 aparatos.
La agencia Firat, favorable al PKK, indicó que el asalto duró tres horas.
"Decenas de aviones atacaron las montañas de Qandil donde se encuentran las bases del PKK", declaró a la AFP un portavoz de este partido, Ahmed Danis, quien aseguró, a diferencia de lo comunicado por el ejército, que "no hemos tenido víctimas".
Danis se lamentó de que Turquía y Irán aumenten su cooperación para eliminar a los rebeldes kurdos.
"Hay una coordinación entre militares iraníes y turcos para atacar al PKK y al Pejak", precisó.
"Tenemos información que alude a una reunión que tuvo lugar el 30 de abril entre el bando turco y el iraní, cerca de la frontera, pero en territorio iraní. El objetivo era localizar los puntos que iban a atacar más tarde".
Estados Unidos aprobó esta última operación de la aviación turca, alegando que se dirigía contra "terroristas".
"Se están llevando a cabo operaciones contra el PKK, una organización terrorista. Estados Unidos, Irak y Turquía se comprometen a tratar este problema", declaró el portavoz estadounidense de seguridad nacional, Gordon Johndroe.
Jabbar Yawar, portavoz de los "peshmergas" (milicia kurda iraquí), también confirmó la intervención de las fuerzas aéreas turcas y declaró no tener más información sobre posibles víctimas.
El conflicto kurdo en Turquía ha causado más de 37.000 muertos desde el inicio en 1984 de las acciones del PKK, una organización considerada como terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.