Si bien confirmaron que los secuestrados gozan de buena salud, los guerrilleros advirtieron que no pondrán en libertad a estos rehenes a menos que Alemania cese su ofensiva contra su grupo y sus partidarios, de acuerdo con un comunicado del PKK publicado en el sitio internet de Firat.
"Los turistas alemanes no serán liberados a menos que el Estado alemán anuncie que abandona sus políticas hostiles hacia el pueblo kurdo y el PKK", señala dicho comunicado.
Los miembros del PKK, organización considerada terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, se refugian en las montañas cerca de la frontera con Irak, al este de Turquía. Se trata de una zona que nunca ha estado bajo el control completo de Ankara, donde viven y se entrenan al menos 3.500 miembros del PKK. Turquía tiene estacionados a más de 80.000 soldados cerca de su frontera con Irak y suele realizar incursiones aisladas para perseguir a rebeldes kurdos.
El PKK inició su lucha armada contra el Estado turco en 1984 para reclamar más derechos para los 14 millones de kurdos que habitan en Turquía y desde entonces han muerto más de 40.000 personas en esta guerra no declarada entre los rebeldes y el Ejército turco.