El fiscal del Tribunal Penal Internacional de La Haya (TPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, parecía dispuesto el lunes a pedir la detención del presidente de Sudán, Omar Hassan al-Bashir, por supuestos crímenes de guerra en Darfur, en una iniciativa que Jartum advierte que podría incendiar la región.
De salir el pedido de captura, sería el primer jefe de Estado que es acusado por un tribunal internacional desde el liberiano Charles Taylor en 2003.
Sudán ha declarado que cualquier decisión de estas características podría minar el proceso de paz en Darfur y los responsables de la distribución de ayuda temen una posible reacción violenta.
La investigación sobre Darfur también podría suponer un bochorno para China, estrecho aliado de Sudán, semanas antes del inicio de los Juegos Olímpicos.
No obstante, Sudán parece dispuesto a buscar su apoyo, además del ruso y el africano en las Naciones Unidas para tratar de bloquear cualquier orden de arresto.
Las organizaciones de ayuda han reforzado la seguridad en Sudán anticipándose a una acusación, que también podría afectar al despliegue de una fuerza de paz internacional en Darfur - donde se está desarrollando la mayor operación humanitaria del mundo.
El fiscal del TPI Luis Moreno-Ocampo remitirá a los jueces " evidencia sobre crímenes cometidos en todo Darfur en los últimos cinco años" y buscará acusar a un individuo o individuos, dijo su oficina el jueves, sin aportar más detalles.
El Washington Post citó a responsables y diplomáticos de la ONU diciendo que el fiscal acusará a Bashir de genocidio y crímenes contra la humanidad. Washington acusa al Gobierno de Jartum de genocidio en Darfur, algo que las autoridades sudanesas niegan rotundamente.
Miles de manifestantes corearon el domingo eslóganes antiestadounidenses durante una manifestación en Jartum contra la hipotética orden de arresto, y el ministro sudanés de Justicia Abdel Basit Sabderat dijo a la multitud que esta medida incendiaría el país.