Las cinco principales potencias con armamento nuclear dijeron que el Tratado de No Proliferación estaba bajo amenaza y citaron l
a campaña de enriquecimiento de uranio de Irán en un inusual pedido de acción conjunto para apuntalar el acuerdo.
La prueba nuclear de Corea del Norte en el 2006, la búsqueda de Irán de enriquecimiento con capacidad potencial de bombas y nuevas acusaciones de que Siria intentó construir encubiertamente un reactor nuclear con ayuda norcoreana echan luz sobre los crecientes desafíos al tratado, dicen los analistas.
"La proliferación de armas nucleares constituye una amenaza a la paz y seguridad internacional," precisaron las potencias mundiales en un discurso conjunto en el último día de una reunión de dos semanas entre los 106 países miembros del TPN.
"Esto (...) pone en peligro las perspectivas de progreso en otros objetivos del TPN, como desarme nuclear, y perjudica las perspectivas de expandir la cooperación nuclear (civil) internacional," dijo el delegado británico jefe, John Duncan, en nombre de los cinco países.
"Los riesgos de proliferación presentados por el programa nuclear iraní continúan siento un tema de seria preocupación para nosotros," agregó. Teherán está bajo sanciones de la ONU por rehusarse a suspender el trabajo y limitar inspecciones de Naciones Unidas con la intención de verificar su naturaleza.
Irán dice que quiere el enriquecimiento sólo para electricidad, pero el proceso también puede producir combustible para bombas atómicas si se ajusta el proceso.
Los cinco países dijeron respaldar completamente un paquete revisado de incentivos económicos que, junto con Alemania, planean presentar a Irán pronto para que suspenda su programa de enriquecimiento de uranio.
Irán denunció su sorpresivo comunicado como "destructivo y contraproducente" y añadió que "cuestiona seriamente su voluntad política por la solución negociada que piden."
"Nunca cederemos a las amenazas y definitivamente no renunciaremos a nuestro derecho inalienable" de energía nuclear pacífica bajo el TNP, manifestó el embajador iraní, Ali Asghar Soltanieh, levantando la voz.
Las potencias exhortaron también a Corea del Norte, que se retiró del TNP en el 2003, para que lleve a cabo el estancado acuerdo de desarme a seis bandas.