El Presidente francés, Nicolas Sarkozy, confía en que el Tratado de Lisboa entre en vigor el próximo 1 de diciembre. El anuncio se produjo horas después de que miembros del Gobierno checo aseguraran que el Presidente euroescéptico Václav Klaus, dará su visto bueno al texto después de que el Tribunal Constitucional checo haga lo propio. El mismo Klaus, desde Praga, recibió con optimismo la decisión de la Unión Europea (UE) de aceptar sus exigencias y prometió que "no voy a presentar más condiciones para la ratificación del Tratado de Lisboa".
Se espera que el Tribunal Constitucional, que tendrá una nueva vista pública el próximo 3 de noviembre, apruebe el documento. La República Checa es el único de los 27 que todavía no ratificó el Tratado.
"El Tratado de Lisboa entrará en vigor, probablemente, a partir del 1 de diciembre ", después del compromiso alcanzado con la República Checa para levantar el último obstáculo para su ratificación, dijo Sarkozy a la prensa en Bruselas.
Los líderes de la UE acordaron acceder a las exigencias de Klaus, como condición para firmar el Tratado de Lisboa. El acuerdo supone la aprobación de una cláusula que deroga para la República Checa, al igual que ocurrió con Polonia y Reino Unido, la aplicación de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. El propósito es impedir que los habitantes de los Sudetes, expulsados violentamente del territorio checo tras la II Guerra Mundial, puedan reclamar sus propiedades.
El Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, señaló que se suprimió "el último obstáculo" para concluir la ratificación del Tratado de Lisboa. Confía en que "muy pronto" entre en vigor el tratado, aunque recordó que, antes de que en Praga se pueda ratificar, el Tribunal Constitucional checo tiene aún que pronunciarse sobre el recurso presentado por un grupo de senadores euroescépticos.
Por su lado, el Ministro italiano de Relaciones Exteriores, Franco Frattini, afirmó que con las garantías acordadas "el Presidente Klaus firmará" la ratificación. Reinfeldt, al frente de la presidencia sueca de turno de la UE, explicó que, tal como habían solicitado todos los países comunitarios, esta solución no supondrá una nueva ratificación del texto en las veintisiete capitales comunitarias. El sueco aseguró que el tratado entraría en vigor antes de fin de año.
También resaltó que al Presidente Klaus "le interesa" que el tratado sea ratificado, ya que el acuerdo alcanzado "sólo puede entrar en vigor" cuando lo haga el nuevo texto.