"Esta cifra es de nuestras fuentes en Tíbet. El número verificable es de unos 130 muertos en todo Tíbet", dijo Samdhong Rinpoche en Dharamsala (norte de India), sede del gobierno tibetano en el exilio.
El portavoz de las autoridades en el exilio, Thubten Samphel, explicó que el número de víctimas en la capital tibetana se mantiene en 80, según sus fuentes, y que el resto se reparten entre el "Tíbet oriental y nororiental", en alusión a las regiones tibetanas de las provincias chinas de Gansú y Sichuan.
Por su parte, el Gobierno chino confirmó la muerte de sólo 19 personas en Lhasa, capital del Tíbet, aunque reconoció que la policía disparó contra los manifestantes.
Samphel apeló a la "moderación" para que "la situación se calme", aunque insistió en que "todo depende de las autoridades chinas".
El último balance del gobierno tibetano en el exilio daba parte la semana pasada de 99 muertos.
Protestas en India
Mientras tanto, las protestas de tibetanos en el exilio continúan en la India. Unos 400 manifestantes llegaron hoy al puesto de Rangpo, en el noreste de la India, para intentar entrar en la región de Sikkim, desde donde tienen previsto cruzar la frontera al Tíbet para solidarizarse con sus compatriotas.
Según una fuente policial citada por la agencia PTI, se ha activado un fuerte dispositivo de agentes para impedir que los manifestantes entren en Sikkim.
Interrumpen el encendido de la antorcha olímpica
La ceremonia de encendido de la llama en Olimpia (suroeste de Grecia), donde nacieron las olimpiadas de la antiguedad en el año 776 a.c., fue perturbada por tres hombres que interrumpieron el discurso del responsable chino del Comité de Organización de los Juegos, Liu Qi.
Uno de ellos sacó una pancarta y llegó a acercarse al presidente del Comité Olímpico Chino, Liu Qi, pero fue detenido por la policía antes de alcanzarle. La policía dijo que el detenido era un tibetano de 48 años, y que arrestaron a otras tres personas.
La antorcha llegará a la capital china el 31 de marzo, y de ahí partirá en un recorrido por todo el mundo hasta el día 8 de agosto, cuando comenzarán unos Juegos con los que China quiere demostrar su potencial y el nivel de desarrollo alcanzado, que teme que se vean ensombrecidos por las protestas sobre la situación en Tíbet.
Las manifestaciones comezaron el 10 de marzo, coincidiendo con el aniversario del levantamiento fallido de 1959 contra la ocupación china, que forzó la partida a Dharamsala (norte de India) del Dalai Lama, líder espiritual del budismo tibetano.
Pekín ha acusado en repetidas ocasiones al Dalai Lama de orquestar las revueltas con el objetivo de sabotear los Juegos Olímpicos de este verano.
|
 |