Los manifestantes, incluidos monjas y monjes con túnicas marrones, llegaron en grupos y se enfrentaron con la policía antidisturbios mientras intentaban acceder al altamente seguro Consulado de China, donde fueron encerrados en vehículos policiales.
Muchos gritaban: "Queremos la libertad del Tíbet."
"No los mantendremos detenidos por mucho tiempo y los liberaremos más tarde," dijo el oficial de policía Bharat Lama.
Las del viernes fueron las últimas de una serie de protestas de tibetanos en Nepal desde que disturbios anti gubernamentales mortales sacudieron Lhasa, la capital del Tíbet, y otras áreas de China a mediados de marzo, en conmemoración del aniversario de un fallido levantamiento contra de China en 1959.
Más de 20.000 tibetanos viven en Nepal, hogar de la segunda comunidad más numerosa de tibetanos fuera del Tíbet tras la vecina India. Muchos de los refugiados habían huido de su tierra después del levantamiento de 1959.
Human Rights Watch, un grupo con base en Nueva York, dijo la semana pasada que Nepal está actuando a las órdenes de China en contra de los refugiados, algo que Pekín rechaza.
En marzo último la capital del Tíbet, Lhasa, fue escenario de manifestaciones cuya represión derivó en violentos disturbios. Según los tibetanos en el exilio, la "represión" de las manifestaciones causó 203 muertos, mientras que el gobierno chino afirma que 21 personas murieron a manos de los "alborotadores".