Los manifestantes estaban participando el jueves a la noche de una marcha hacia las oficinas del gobierno local en la prefectura autónoma tibetana de Garze, en la provincia de Sichuan, para exigir la liberación de dos monjes. Horas antes, los monjes tibetanos habían sido detenidos después de que tropas paramilitares catearon su monasterio y encontraron fotografías del Dalai Lama, líder espiritual exiliado en India.
Cuando los inspectores rompieron las fotografías y las lanzaron al suelo, un monje de 74 años muy respetado en la zona y un trabajador de 25 intentaron impedírselo y fueron arrestados, informaron testigos al diario británico. Según esta versión, los representantes del Gobierno exigieron a los monjes que criticaran al Dalai Lama. La resistencia de uno de los religiosos, seguido inmediatamente en voz alta por varios más, agitó la revuelta.
En tanto, las autoridades locales afirmaron mediante un comunicado que "la policía se vio forzada a realizar disparos de advertencia y sofocar la violencia". Asimismo señalaron que un funcionario del Gobierno resultó herido de gravedad tras ser atacado
Por su parte, la emisora Radio Asia Libre, financiada por Estados Unidos, dijo que tenía informes extraoficiales de que hasta 15 personas murieron y decenas resultaron heridas en los hechos de violencia.
La región ha sido el escenario de fuertes enfrentamientos entre manifestantes tibetanos y agentes antidisturbios en las últimas semanas.
Turistas podrán visitar el Tibet
Tras una prohibición de seis semanas, el Tíbet será reabierto para los turistas el próximo mes de mayo, en un intento por parte del Gobierno local en reavivar la golpeada industria del turismo en la empobrecida zona de montaña.
El Gobierno de la región autónoma de Tíbet volverá a dar permisos de entrada a extranjeros el 1 de mayo por primera vez desde el 16 de marzo --dos días después de los disturbios mortales en la capital tibetana, Lhasa--.
El ingreso de extranjeros se prohibió por razones de seguridad y por daños a puntos turísticos ocasionados durante los disturbios.
"Los disturbios de Lhasa ensombrecen las mentes de los turistas, pero los espectaculares paisajes naturales y las atracciones culturales únicas que hay en Tíbet tentarán a una cifra cada vez más creciente de turistas, nacionales y extranjeros", indica el 'China Daily', citando a una autoridad de turismo de Tíbet.
El turismo en Tíbet se disparó en la década de 1980. Estimulado por más vuelos y una vía férrea abierta en 2006, el número de turistas llegó a los cuatro millones en 2007, según medios estatales.
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