La policía india detuvo a cien tibetanos exiliados en el norte de la India que
caminaban desde el lunes hacia el Tíbet para manifestarse contra las "
violaciones de derechos humanos" cometidas por China en ese territorio, indicó un policía.
"Hemos detenido a cien personas", declaró Atul Fulzele, oficial de la policía del septentrional Estado de Himachal Pradesh, donde se encontraban los detenidos, entre ellos cinco mujeres.
Uno de los organizadores de esta marcha lanzó inmediatamente "un llamamiento al Gobierno indio para que no intente calmar a China a base de bloquearnos". "Sea cual sea la acción de las autoridades, esta marcha va a continuar", prometió Sonam Dorje, portavoz del Congreso de la Juventud Tibetana.
Esta marcha simbólica de refugiados tibetanos en India, a cinco meses de los Juegos Olímpicos de Pekín, se había reanudado el martes en dirección al Tíbet después de ser interrumpida el lunes por la policía india.
Dichos exiliados salieron de Dharamsala, norte de la India, donde vive desde hace 49 años el jefe de los budistas tibetanos, el Dalai Lama, de 72 años, que denunció el lunes la represión china en Tíbet, en una declaración de inhabitual severidad coincidiendo con los 49 años de su fuga de Lhassa a la India.
El Premio Nobel de la Paz 1989, que desde hace seis meses cuenta con un respaldo creciente en Occidente, protestó contra las "violaciones enormes e inimaginables de los derechos humanos" cometidas por China en Tíbet, que van "hasta la negación de la libertad religiosa".