Las fuerzas de seguridad en Nepal reprimieron a un grupo numeroso de personas que protestaban contra Pekín, tras detener a 125 que intentaron forzar la entrada a la embajada china demandando libertad para su tierra tibetana.
Los arrestados fueron llevados a vehículos de la policía, previo a que fueran trasladados a centros de detención.
"China ladrona, deja el país", gritaban en nepalí los manifestantes, algunos de ellos monjes.
"Paren las matanzas en Tíbet (...) Tíbet libre", exigían.
Desde que en marzo se desataron las violentas protestas en Lhasa, capital del Tíbet, junto a otras ciudades chinas que cuentan con población de etnia tibetana, los exiliados de dicha región se vienen manifestando con regularidad.
Gran mayoría de los tibetanos se encuentra furiosa a causa de la represión de manifestantes registrada en el Tíbet y resienten el dominio chino en la región himalaya, que comenzó hace varias décadas.
La protesta de Lhasa se desató después de días de manifestaciones centradas en el aniversario del fallido levantamiento tibetano de 1959 contra el Gobierno chino.
Después de este hecho, más de 20.000 tibetanos huyeron de la región y ahora viven en Nepal.
Nepal considera a Tíbet como parte de China, que a su vez provee una considerable asistencia financiera a su desarrollo económico.