Este domingo, los talibanes ampliaron el plazo límite dado al Gobierno surcoreano para que retiren sus tropas de Afganistán y al Gobierno local para que libere a prisioneros talibanes hasta las 14:30 GMT del lunes.
"Están bien y con buena salud, pero queremos repetir que cualquier uso de la fuerza se cobrará la vida de los rehenes y los talibanes no serán responsables", dijo el portavoz talibán Qari Mohammad Yusuf.
Mientras los jefes tribales tratan de interceder entre los talibanes y los negociadores del Gobierno, las fuerzas afganas han rodeado al grupo de alrededor de 70 secuestradores en el área de Qarabagh, en la provincia de Ghazni, al sur de Kabul.
Los 23 coreanos pertenecen a la "Iglesia Saemmul" de Bundang, una ciudad situada a las afueras de la capital surcoreana. La mayoría de ellos tiene entre 20 y 30 años, y el grupo incluye a enfermeras y profesores de inglés.
Los coreanos son el mayor grupo de extranjeros secuestrado hasta ahora por los talibanes, en su intento por derrocar al Gobierno respaldado por Occidente y lograr la retirada de las tropas foráneas.