Al menos 28 miembros de comités de paz, que median entre el gobierno paquistaní y la insurgencia de las áreas tribales, murieron a manos de talibanes en el distrito tribal de Waziristán del Sur, en la frontera con Afganistán, informó hoy el canal de televisión Geo Tv.
Los insurgentes habían secuestrado ayer a 30 mediadores, tras un combate registrado en la localidad de Jandola en el que murieron doce personas y otras 15 resultaron heridas.
Los cadáveres de las víctimas, que pertenecían a la tribu bhattni, fueron encontrados hoy en esa zona de este distrito del conflictivo noroeste paquistaní. Aún continúan desaparecidas dos personas.
El Ejército inició ayer operaciones de rastreo de militantes tras los enfrentamientos.
Según la cadena, los insurgentes pertenecen al bando del líder integrista Baitulá Mehsud.
Los choques entre facciones rivales y los combates entre insurgentes islamistas y el Ejército son constantes en las áreas tribales del noroeste paquistaní, donde predomina la etnia pastún, la propia de los talibanes.
El nuevo Gobierno paquistaní ha dado un giro a la política contra el terrorismo y apuesta al diálogo con aquellos militantes que depongan las armas, además de potenciar el desarrollo económico del depauperado cinturón tribal, pero la violencia continúa.
En Afganistán
Al menos 22 supuestos talibanes murieron en una nueva ofensiva aérea de las fuerzas de la coalición multinacional liderada por EEUU en la provincia afgana oriental de Paktika, informó hoy el mando militar EEUU.
Según un comunicado, los insurgentes atacaron con armas de fuego ligeras y granadas dos puestos de la Policía afgana en los distritos de Sarobi y Gomal anoche.
Después, las tropas de la coalición lanzaron una ofensiva aérea en la zona para repeler el ataque.
En lo que va de año, más de 1.600 personas han muerto a causa de la violencia en Afganistán, tanto en combates entre las tropas afganas e internacionales y la insurgencia, como en ataques talibanes.