Ancianos tribales en la región de Waziristán del Sur, en Pakistán, intentaron mediar un acuerdo de paz entre el Gobierno y Baitullah Mehsud, un aliado de Al Qaeda que encabeza a los talibanes pakistaníes.
Mehsud está acusado de estar detrás de una ola de ataques suicidas, incluyendo uno que en diciembre provocó la muerte de la ex primera ministra Benazir Bhutto.
"Nuestro jefe Baitullah Mehsud ha anunciado el fin del proceso de diálogo hace aproximadamente una hora, luego de que los ancianos tribales nos informaron que el Gobierno no desea retirar las tropas de Waziristán y otras áreas," dijo por Maulvi Omar, portavoz de Tehrik-e-Taliban (Movimiento de los Talibanes).
El jefe taliban, vinculado a Al Qaeda según Washington e Islamabad, está acusado por la justicia paquistaní de ser responsable de la mayoría de los atentados - casi siempre suicidas - que hasta fin de marzo causaron la muerte de 1.100 personas en 15 meses, y en particular de haber organizado el que costó la vida a la ex primera ministro Benazir Bhutto el 27 de diciembre.
El partido de Bhutto, que dirige el gobierno surgido de las elecciones legislativas del 18 de febrero, entabló una nueva política de negociaciones con los fundamentalistas que combaten el ejército en las zonas fronterizas con Afganistán.
El último miércoles Mehsud ordenó a sus combatientes el cese de cualquier ataque evocando un inminente acuerdo de paz que incluye el retiro de los militares de las zonas tribales.
"Los talibanes mantienen el cese al fuego pero advierten que si el gobierno lanza cualquier acción sus combatientes responderán", afirmó el portavoz.