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En una gira por América Latina que busca estrechar lazos con países aliados tras la ruptura de relaciones de Costa Rica, la vicepresidenta de Taiwán, Annette Lu, concluyó el lunes su visita en Paraguay, con la promesa de estudiar la condonación de una millonaria deuda.
A comienzos de junio, Costa Rica resolvió poner fin a las relaciones diplomáticas que mantuvo por más de seis décadas con Taipei, para acercarse a China, tentado ante el creciente poderío económico del gigante asiático.
Semanas después, Lu emprendió un viaje de doce días que la llevó primero a República Dominicana y luego a Paraguay, y que culminará esta semana en Guatemala, en un intento de evitar que otros países sigan el ejemplo de los costarricenses.
"China no ha dejado de hacer presión para que los países que mantienen relación con Taiwán rompan con ella y entre los medios que ha usado está el ofrecimiento de dinero y muchas promesas (...) pero una vez rotas las relaciones, China olvida sus promesas," dijo Lu en declaraciones a la prensa paraguaya.
Taiwán busca ser reconocido como país soberano en el escenario internacional y mantiene desde hace más de medio siglo un enfrentamiento con China, que la considera una provincia rebelde, parte de su territorio.
Paraguay, el último aliado en Sudamérica
En Paraguay, Lu participó en los festejos por los 50 años de relaciones con su único aliado en Sudamérica y prometió aumentar las donaciones para la construcción de viviendas que el Gobierno reparte entre ciudadanos de escasos recursos, un proyecto en el que Taiwán lleva invertidos unos 30 millones de dólares.
Un funcionario que la acompañó en la gira dijo que Taiwán estudiará la posibilidad de condonar una deuda de aproximadamente 400 millones de dólares que el país contrajo con dos bancos de la isla en el año 2000.
"Paraguay y China-Taiwán, amigos y hermanos para siempre, en la alegría y en el dolor, en la lucha, en la adversidad, en todo momento", dijo el presidente paraguayo, Nicanor Duarte Frutos, antes de reunirse con la vicepresidenta el fin de semana.
Paraguay construyó la sede del Congreso gracias a una donación de 20 millones de dólares de Taiwán, que también aportó dos millones para el nuevo edificio de la Cancillería.
Pero pese a los anuncios de más fondos y al apoyo del Gobierno sudamericano, analistas se preguntan cuánto tiempo más podrá sostenerse la relación en un clima regional adverso y a menos de un año de unas elecciones que representan una amenaza para la continuidad del partido de Gobierno en el poder.
Por su parte, el precandidato a presidente de Paraguay y ex obispo católico Fernando Lugo se mostró a favor de la suspensión de los donativos de Taiwán a su país, ya que se trata de dinero "condicionado al apoyo político".
Lugo explicó que si gana la presidencia "negociaremos unas nuevas relaciones con Taiwán, de carácter comercial, cultural, etc, pero me gustaría suspender las donaciones porque deben hacerse sin condicionamientos".
Millones para América Latina
En Guatemala, a donde Lu llegó anoche, Taiwán planea construir una refinería de petróleo con una inversión de 7.200 millones de dólares que tendrá una capacidad de 360.000 barriles por día y una planta de energía.
La decisión de Costa Rica redujo a 24 el número de naciones en el mundo que apoyan la independencia de la isla, países en su mayoría pequeños o pobres, entre ellos varios de Centroamérica y otros del Pacífico Sur y África frente a los más de 170 que reconocen a Pekín.
Lu dijo que China ofreció 430 millones de dólares a Costa Rica pero aseguró que "a la hora de la verdad, ellos (los chinos) van a tener mil y una excusas para desviar la entrega de esta promesa."
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