"Para nosotros el emblema no es simplemente un logo sino una protección al Derecho Internacional Humanitario. La mala utilización de un emblema como el del CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) podría constituir en un precedente peligroso, además de ser una violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH)", señaló Calmy-Rey, quien llegó el domingo a Bogotá para una visita oficial hasta el martes.
Pese a estas advertencias, la canciller suiza anunció junto a su par colombiano Jaime Bermúdez, que dieron por superado
los entredichos entre ambos Gobiernos, luego de la polémica generada por un nuevo vídeo de la "Operación Jaque", que logró la liberación de quince ahora ex rehenes de las FARC, entre ellos Ingrid Betancourt.
La cadena de televisión RCN hizo pública una filmación en la que se muestran los pormenores de dicha operación, que deja al descubierto la premeditación a la hora de utilizar los emblemas de la Cruz Roja, desmintiendo que su utilización habría sido fruto de los nervios de uno de los efectivos que participaron del operativo, tal y como lo afirmara el presidente colombiano Álvaro Uribe, cuando reconoció la utilización de la insignia del CICR.
Al respecto, la canciller europea dijo "he tomado nota de que el gobierno colombiano ha pedido excusas al CICR y he podido constatar que el ministro Bermúdez y yo compartimos las mismas opiniones a ese respecto", añadió.
La visita de Calmy-Rey se produce en el marco de la celebración del centenario de relaciones diplomáticas entre los dos países, pero en momentos en que Bogotá y Berna buscaban superar además el impasse surgido en julio debido al papel desempeñado por Jean Pierre Gontard, un delegado suizo quien junto a un funcionario francés trabajaron en los últimos años con autorización del gobierno colombiano para buscar la liberación de secuestrados en manos de las FARC.
Tras el rescate de Ingrid y los demás secuestrados, Bogotá puso en duda el papel que había tenido Gontard y anunció el cese de sus gestiones, tanto como las del francés.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, ha dicho que esas dudas sobre Gontard surgieron porque el nombre del suizo apareció en correos electrónicos del computador del extinto comandante de las FARC, Raúl Reyes, en los que se menciona al suizo como supuesto portador de al menos 480.000 dólares de los insurgentes.
Calmy-Rey mantuvo la posición ya conocida y respaldó al delegado, pero agregando que estaban dispuestos a cooperar con la justicia colombiana, que abrió en julio una investigación preliminar a Gontard.
"Estamos convencidos que nuestro facilitador ha trabajado de manera ejemplar...reafirmamos que él (Gontard) no estuvo implicado en ningún pago de dinero destinado a las FARC", dijo la canciller.
Al mismo tiempo, lanzó un llamado a los rebeldes "para que liberen a todos los secuestrados", y dijo que su gobierno seguirá "promoviendo el esfuerzo de Colombia para el acuerdo humanitario". "Suiza no tolera actividades terroristas ni el financiamiento de las actividades terroristas. Condenamos todas las actividades contra el Derecho Internacional Humanitario", advirtió finalmente.
La mayor guerrilla colombiana aún mantiene bajo su poder a un grupo de al menos 24 personas, que esa guerrilla pretende canjear por unos 500 de sus militantes presos.