Suharto, al frente del ejecutivo de Indonesia durante 32 años, en los que aplicó la mano dura hasta que fue derrocado diez años atrás, desarrolló complicaciones digestivas y una neumonía aguda, dijo el doctor Joko Raharjo, miembro del equipo médico presidencial.
"Estamos esforzándonos mucho para encontrar y detectar la bacteria y atenderlo con los antibióticos adecuados, pero no podemos garantizar que tendremos éxito", dijo a periodistas.
Suharto, quien había sido trasladado de emergencia el 4 de enero a un hospital con anemia y una presión arterial peligrosamente baja, ha sufrido fallas en varios órganos y se encuentra conectado a un respirador y a una máquina de diálisis. Recibe alimentos a través de una sonda.
El ex dictador indonesio encabeza las listas de dirigentes más corruptos de las últimas décadas del Banco Mundial y la organización Transparency International, aunque nunca se le ha podido juzgar en Indonesia debido a su avanzada edad y delicado estado de salud.
En la actualidad combate una acusación, presentada el pasado mes de julio por la Fiscalía, de uso indebido de fondos de una fundación de educación que presidió en compañías de su familia y amigos, caso que exige la devolución de unos 440 millones de dólares y una indemnización de otros 1.100 millones de dólares.
El pasado mes de septiembre, el Tribunal Supremo de Indonesia ordenó al semanario estadounidense "Time" indemnizar a Suharto con unos 106 millones de dólares por un artículo en el que acusó al ex presidente y a su familia de enriquecerse ilícitamente desde el poder y de favorecer a familiares y amigos.
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