Marjo Subiandono, jefe del equipo de médicos que trata al ex mandatario, informó a la prensa que se encontraban trabajando para controlar su ingesta de calorías e impedir daños a más órganos.
Además de ello, tratarán que Suharto poco a poco vuelva a tener movilidad en sus miembros, luego de que ayer haya podido levantar un brazo, así como respirar, aunque no se prevé por el momento quitarle el respirador artificial.
Ayer, los médicos trasladaron el tubo del respirador de su boca a la garganta, con lo que se evita que tenga daños en sus cuerdas vocales.
Se trata de quitarle, desde varios días, la respiración asistida, para de esta manera disminuir el riesgo de que la septicemia que sufre se propague a más órganos. Esta patología se caracteriza por provocar una respuesta tan fuerte del sistema inmunológico a una bacteria o toxina, que comienza a atacar a sus propios órganos con anticuerpos.
Subiandono reiteró que Suharto continúa en una situación crítica, luego de haber pronosticado un 50 % de posibilidades de que se recupere. Los niveles en la sangre del paciente ya están estables y por ahora no necesita más transfusiones.
De 86 años de edad, el ex presidente ingresó al Hospital Pertamina de Yakarta el 4 de enero con un cuadro de hipotensión, edema y otros problemas. Ya fue visitado por varios antiguos amigos y líderes regionales.
Suharto encabeza las listas de dirigentes más corruptos de las últimas décadas del Banco Mundial y la organización Transparency International, aunque nunca se le ha podido juzgar en Indonesia debido a su avanzada edad y delicado estado de salud.
Nota relacionada:
La salud de Suharto se deteriora