|
El ministro de Asuntos Exteriores de Sudán, Lam Akol, se mostró conforme con la decisión la ONU de enviar una fuerza de paz a Darfur.
La misión podrá usar la fuerza para proteger a los civiles y representa la operación de ayuda más grande del mundo. La resolución final no permitirá que las tropas requisen armas ilegales. Tampoco habrán amenazas de sanciones si Sudán no cumple con lo estipulado.
"Es práctico. La mayoría de nuestras preocupaciones están en consideración, estamos conformes con la resolución", declaró Akol.
"Ahora que hemos sido parte de la discusión, definitivamente cooperaremos con ella", afirmó Akol, que agregó que el Gobierno no tuvo problema con el previsto despliegue de la fuerza completa, que se espera tarde en producirse hasta un año.
Sudán acusó a los medios de comunicación occidentales de exagerar el conflicto, que comenzó cuando la mayoría de los rebeldes no árabes tomaron las armas en protesta por el abandono de Jartum.
La Unión Europea también está dispuesta a colaborar para facilitar un despliegue rápido. Sin embargo, no prevé participar de manera conjunta.
Por su parte, la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, agradeció la resolución del Consejo de Seguridad. Y subrayó que Estados Unidos esperaba que el Gobierno de Sudán "cumpla con sus compromisos".
|