La información sobre el descenso a tierra fue suministrada por la esposa del capitán del barco a una radio española.
El patrón del barco, Amadeo Álvarez, dijo por teléfono a su esposa que los piratas hicieron descender a tierra a los 26 tripulantes del atunero 'Playa de Bakio', 13 de ellos españoles y 13 africanos.
Los pescadores "llegaron a tierra" y están "un poco más tranquilos (...) mi marido habló conmigo y están bien (...) los trataban a todos muy bien", relató la esposa del capitán a 'Radio Nacional de España' (RNE).
Más contactos telefónicos
Por la mañana los tripulantes vascos secuestrados en el pesquero Playa de Bakio han podido hablar con sus familiares. "Me llamó mi hijo a las siete de la mañana", ha declarado Jose María, padre de Mikel Arana.
"Están fondeando con el ancla echada frente a la costa de Somalia. Me ha dicho que están bien, que les han robado algunas cosillas como la chupa o las zapatillas, pero que les están tratanto correctamente", ha añadido el padre.
Mikel Arana ha contado unos 10 secuestradores, que según él son "militares muy bien preparados, no son los clásicos piratillas, están bien armados y bien organizados". En principio se barajó que los secuestradores podrían ser en torno a cuatro. Sin embargo y de acuerdo a la versión de este tripulante, otros individuos se han ido subiendo al atunero.
Según la versión de este tripulante, los piratas les mantienen en el comedor, aunque les dejan ir a los camarotes de vez en cuando.
Rosa Álvarez, hija de uno de los marineros secuestrados: "Mi padre llamó esta tarde y dijo que estaba bien. La conversación fue mi corta pero le dijo a mi madre que intentaría llamarla mañana" -
Gestiones del Gobierno español
El Gobierno vasco ha transmitido a uno de los familiares que la negociación "está en marcha" y que la fragata Mendez Núñez llegará mañana a la zona.
Un gabinete de crisis reunido por La Moncloa y que incluye a los Ministerios de Defensa, Exteriores, Medio Ambiente, Rural y Marino trabaja en la gestión de la crisis.
A su vez, la fragata Méndez Núñez, que navegaba por el Mar Rojo integrada en el grupo de combate del portaviones británico Illustrious, recibió el mismo domingo orden de dirigirse de inmediato a la zona.
El Gobierno entró el lunes en contacto con la OTAN, la Unión Europea (UE), las autoridades somalíes, la Unión Africana (UA) y otros países aliados y amigos con presencia militar en la zona, entre ellos Estados Unidos, Francia y Reino Unido, para pedirles que colaboren con la liberación de los secuestrados.