Rusia hizo un llamado a simplificar los procedimientos de supervisión de las planeadas reducciones de armas nucleares, que están siendo discutidos con Estados Unidos, su ex enemigo durante la Guerra Fría.
"Es hora de deshacerse de recelos excesivos", dijo a periodistas en Moscú el Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov.
Las conversaciones entre las dos mayores potencias nucleares del mundo para encontrar un reemplazo para el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START-1) se estancaron durante las últimas semanas, aunque ambas partes sostienen que esperan alcanzar un acuerdo en un futuro cercano.
Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Dmitry Medvedev, habían dicho que aspiraban a alcanzar un nuevo pacto para el 5 de diciembre, pero para esa fecha no lograron un acuerdo y el tratado fue extendido indefinidamente mientras negociadores en Ginebra intentan alcanzar un nuevo pacto.
"En los últimos días hemos notado una desaceleración en la posición de los negociadores de Estados Unidos en Ginebra. Ellos explicaron que esto es por la necesidad de recibir instrucciones adicionales. Pero nuestro equipo está listo para trabajar", dijo el Ministro ruso.
Lavrov, cuyo Ministerio está liderando las negociaciones junto con el Departamento de Estado de Estados Unidos, agregó que es improbable que un acuerdo sea firmado durante el fin de semana, en el marco de la cumbre climática que se realiza en Copenhague, a la que tanto Obama como Medvedev planean asistir.
Un alto funcionario del Gobierno del Presidente de Estados Unidos dijo en Washington que las negociaciones probablemente se extenderán al 2010.
Ambas partes afirman que encontrar un reemplazo para el tratado START-1, un pacto firmado en 1991 que es el mayor acuerdo para reducir armamento nuclear de la historia, ayudaría a "resetear" las relaciones tras disputas en años recientes.
Las negociaciones en Suiza avanzaron bajo un inusual secretismo y ninguna de las partes dio una explicación clara sobre las demoras para llegar a un acuerdo.
Firmar el pacto daría más señales con respecto a que las anteriormente tensas relaciones entre Washington y Moscú están mejorando.
El tratado START-1, firmado por el entonces Presidente de Estados Unidos George Bush padre y el líder soviético Mikhail Gorbachev, tomó cerca de una década de negociaciones. Bajo el pacto, tanto Rusia como Estados Unidos redujeron a más de la mitad sus arsenales nucleares.
Durante la última década, las relaciones entre Moscú y Washington se tensaron debido a la guerra en Irak, la expansión de la OTAN hacia oriente y la guerra en Georgia del año pasado, pero Obama prometió mejorar las relaciones cuando se convirtió en Presidente.
En julio pasado, Obama y Medvedev delinearon el marco del nuevo tratado, restringiendo el despliegue de ojivas estratégicas hasta entre 1.500 y 1.675, a la vez que limita el número de plataformas de lanzamiento a entre 500 y 1.100.
Bajo tales parámetros, Estados Unidos y Rusia siguen conservando la capacidad de fuego para destruir al mundo varias veces.