En un comunicado, los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (LTTE) afirmaron haber "llamado a los ministros británico y francés de Relaciones Exteriores a seguir adelante con su iniciativa para solucionar la terrible crisis humanitaria del pueblo tamil" y a favor de un alto el fuego.
David Miliband y Bernard Kouchner habían visitado Sri Lanka el miércoles, pero no obtuvieron de Colombo ni una "pausa humanitaria" en los combates, ni un acceso a la zona de guerra en el noreste del país, donde están acorralados los Tigres junto a unos 50.000 civiles.
Convencido de haber ganado la guerra y preocupado por su soberanía, Colombo critica todos los llamamientos de la ONU, Estados Unidos y la Unión Europea a proclamar una tregua "humanitaria" que permitiría al LTTE, según el gobierno srilanqués, rearmarse y reforzarse.
"Jamás la Historia ha mostrado tanta hipocresía y falsedad de las potencias occidentales hacia Sri Lanka", volvió a lanzar el domingo el Ministerio de Defensa.
El jueves, el presidente nacionalista Mahinda Rajapakse había denunciado "a aquellos que nos dan lecciones sobre el salvamento de civiles, a quienes les respondo que vayan a ver lo que están haciendo en Irak y en Afganistán".