Concluyó, después de casi un mes,
el secuestro del “Amiya Scan”, el barco holandés capturado cerca de las costas de Somalía. Los piratas liberaron a los tripulantes del carguero de una compañía naviera de Winschoten.
Los nueve tripulantes, cuatro de nacionalidad rusa y cinco filipinos, se encuentran en buen estado. El barco partió con rumbo al Canal de Suez. Por el momento se ignora si la compañía naviera
pagó un rescate.
Un barco turco capturado días atrás también fue liberado tras el pago de un millón de euros. En estos momentos hay más barcos retenidos. El lunes fueron secuestrados frente a la costa somalí cuatro veleros alemanes. Asimismo se informa que cayeron en un impasse las negociaciones que se mantenían con los piratas para la devolución de un carguero alemán.