Los milicianos islámicos de Somalía comenzaron hoy su retirada de las zonas de combate en el país a causa de la ofensiva, iniciada el pasado domingo, de la artillería y la aviación etíope, informaron residentes del área.
Dentro del área de combates, la ciudad más importante de la que han salido en las últimas horas los milicianos islámicos es Burhakaba, a 60 kilómetros de Baidoa, sede del Gobierno de transición de Somalía, apoyado por Etiopía. Otros repliegues se están produciendo en diferentes puntos del área de combates, que se extendía por 700 kilómetros a lo largo de la frontera con Etiopía.
Las cortes islámicas también han abandonado la ciudad de Disnor, que estaba cerca de Baidoa. Ayer abandonaron otro punto importante, la ciudad de Baladwyene, unos 350 kilómetros al norte de Mogadiscio, una ciudad que el domingo sufrió ataques aéreos de Etiopía.
La situación de Somalía hoySomalía mantiene un enfrentamiento con Etiopía casi desde que logró la independencia, en 1960. Ambos países libraron una guerra en 1975 por el territorio del Ogaden. Hoy en día, al enfrentamiento religioso se suma el fronterizo.
Gobernada por un débil Ejecutivo de transición apoyado por la ONU, Etiopía y Estados Unidos, la inseguridad estuvo siempre presente y se patentó con el atentado perpetrado el pasado septiembre contra el presidente Abdulahi Yusuf Ahmed, que salió ileso.
El Gobierno de Addis Abeba, de Etiopía, declaró una guerra abierta contra las milicias de las cortes islamitas, justificando su decisión ante el avance de los musulmanes por el sur. Para frenarlo, soldados etíopes entraron en territorio somalí a principios de diciembre.
El peor momento de la crisis se produjo el 25 de diciembre, cuando Etiopía decidió bombardear el aeropuerto de Mogadiscio, en poder de las cortes islámicas. El primer ministro etíope, Meles Zenawi, consideró a estas milicias "fuerzas terroristas".
Ante la ofensiva etíope, los islamitas han decidido replantear su táctica militar y replegarse para poner en marcha una nueva etapa de resistencia. "Estamos preparados para un conflicto de larga duración contra el Ejército etíope", declaró Sharif Sheik Ahmed, jefe supremo del consejo islámico somalí.