Varios hombres armados dieron muerte a un alto funcionario de la ONU, a la vez que hirieron a su hijo y a otro hombre, luego de que el domingo por la noche efectuaran una serie de disparos a una multitud que salía de un recinto sagrado musulmán en la capital somalí, según informaron un testigo y un familiar del muerto.
Osman Alí Ahmed, dirigente del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas para Somalía, estaba inconsciente y cubierto de sangre en el momento en que era trasladado a un hospital tras tiroteo, explicó Hassan Alí, un testigo y vecino de Ahmed. Alí dijo en una entrevista que desconoce aún la gravedad de las heridas del hijo de Ahmed y del otro hombre.
La esposa de Ahmed, Masteho Abubakr Yusus, posteriormente informó que su marido murió en el hospital de la Unión Africana tras recibir un balazo en la cabeza.
No es la primera vez que un alto funcionario es asesinado en Somalía. Son bastante comunes las muertes de personal importante de organizaciones internacionales, tanto de Naciones Unidas, como de otras agencias de ayuda. En dicho país africano, los rebeldes islámicos libran un combate, similar al de los insurgentes en Irak, contra el gobierno del país apoyado por la ONU.
La balacera tuvo lugar a sólo un día de que una explosión matara a un funcionario somalí, a su mujer y otras cuatro personas en Mogadiscio.
El 21 de junio, Hassan Mohamed Alí, jefe en Mogadiscio de la organización del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, fue secuestrado en su casa a las afueras de la capital.