Un sismo de mediana intensidad sacudió en la madrugada del viernes a México, llevando a turistas en el balneario de Acapulco a las calles y causando pánico en la capital, donde se cortó la electricidad pero no se reportaron daños importantes.
El temblor de 6.0 grados de magnitud ocurrió a las 00.42 hora local (0542 GMT) y según el Centro Geológico de Estados Unidos tuvo su epicentro en la sierra del estado occidental de Guerrero, 64 kilómetros al noroeste del popular balneario de Acapulco, donde viven cerca de un millón de personas.
"Sí lo sentimos, saltamos de la cama y salimos al jardín. Estaba bien dormida, (pero) se sacudió bastante. Las cosas se cayeron de las estanterías," dijo Anna Archdale de Palazuelos, una residente de Acapulco.
Turistas que estaban en un hotel en la avenida costera del balneario salieron asustados a las calles, pero poco después volvieron a sus cuartos. Alrededor de 20.000 viviendas de la ciudad quedaron sin energía eléctrica.
Una réplica, con epicentro cercano al lugar en que se produjo el primer temblor, se sintió tres horas más tarde, y según el Centro tuvo una magnitud de 5.4.
Cientos de turistas volvieron a abandonar sus hoteles, y la mayoria estaba tan asustada que decidió pasar la noche en las playas y en las calles.
"Me voy a quedar aquí hasta que pase. Tememos que pase otro," dijo Guadalupe Flores, una joven de 15 años que se encontraba de vacaciones con su familia, frente a un hotel en la playa.
El sismo se sintió fuerte en la capital mexicana -ubicada unos 400 kilómetros al noreste de Acapulco-, donde muchos vecinos también salieron a las calles, las alarmas de algunos autos se dispararon y el servicio eléctrico se cortó en barrios de la ciudad, de acuerdo con medios locales.
Un edificio en el barrio de Tlatelolco, en el centro de la ciudad -una de las zonas más sísmicas de la capital-, fue desalojado por daños menores, reportó una emisora de radio.
Cada vez que un sismo se siente fuerte, muchos capitalinos recuerdan el terremoto de 8.1 grados de magnitud que arrasó en 1985 con buena parte de la ciudad y causó 10,000 muertos.
Una portavoz de Protección Civil en Chilpancingo, la capital guerrerense, dijo que no se reportaron de inmediato víctimas ni daños de importancia en ningún municipio del estado. En la Ciudad de México tampoco hubo daños grandes.
"Ninguna casa se derrumbó y ninguna persona salió herida," dijo el bombero Joaquín Villalobos, después de hacer un recorrido por Acapulco.