"No somos optimistas. El presidente estadounidense no quiere la paz entre Israel y Siria," dijo Shara a periodistas en su oficina en la capital siria. "Ehud Olmert tampoco es serio respecto de la paz. Israel hará la paz si cedemos en la recuperación de todo nuestro territorio ocupado. No lo haremos," agregó.
El primer ministro israelí expresó deseos de mantener un diálogo con Siria, pero dijo que Israel quiere que Damasco corte sus vínculos con Irán, el movimiento Hezbalá del Líbano, Hamás y otros grupos palestinos que no reconocen al Estado judío.
Shara, un jugador influyente en la política exterior siria, aseveró que no tiene sentido tratar si Siria deseaba cambiar su política de reforzar vínculos con Irán y respaldar a Hezbalá y Hamás, con respecto a lo que dijo sobre una falta de voluntad israelí y estadounidense de un acuerdo de paz.
"Nuestra prioridad es la paz, mientras que algunos israelíes insinúan una guerra con Siria si no nos comprometemos. Tomamos estas amenazas seriamente," afirmó Shara.
Shara añadió que aunque los mediadores habían intentado secretamente acercar las diferencias entre Israel y Siria, deben llevarse a cabo conversaciones directas entre ellos en público. "No tenemos interés en negociaciones secretas. Ya negociamos públicamente con Israel durante años," dijo.
Disputa por Altos del Golán
Las conversaciones de Siria con Israel colapsaron en el 2000 sin resolver el destino de los Altos del Golán. Funcionarios sirios dejaron en claro que agradecen cualquier intervención de Estados Unidos que permita la reanudación de las negociaciones.
La meseta fue ocupada por Israel en 1967 y anexada en 1981 en una medida que no fue reconocida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La recuperación de estos territorios volvió a ser uno de los principales objetivos de la política exterior de Siria.
Olmert, en una visita a Estados Unidos, también minimizó el martes las posibilidades de un acuerdo de paz, rechazando lo que él calificó como una precondición de Damasco para la mediación estadounidense.
Diplomáticos occidentales en Damasco prevén que Estados Unidos continuará oponiéndose al reinicio de las conversaciones entre Israel y Siria en tanto el último siga desafiando a Washington en el Líbano, de donde las fuerzas sirias se retiraron en el 2005 tras una presencia de 29 años.
"Ha habido progreso entre Siria y Washington sobre Irak, pero sus posturas sobre el Líbano siguen siendo casi irreconciliables," sostuvo un diplomático.
En el 2004 Estados Unidos, principal aliado de Israel, impuso sanciones a Siria, básicamente por su apoyo a Hezbalá y Hamás. Desde entonces las relaciones entre Siria y Estados Unidos se deterioraron aun más, aunque este año políticos estadounidenses de alto rango visitaron Damasco.